China y EE.UU. lideran la desdigitalización automotriz: vuelven los mandos físicos por seguridad
China y EE.UU. revierten digitalización en carros por seguridad

La marcha atrás tecnológica: gobiernos ordenan retorno a lo básico en automóviles

En un giro sorprendente para la industria automotriz mundial, las principales potencias del sector están revirtiendo décadas de digitalización vehicular. China y Estados Unidos, los dos mercados más grandes del planeta, han emitido regulaciones que obligan a los fabricantes a abandonar tecnologías consideradas avanzadas hace apenas unos años, pero que hoy se revelan como modas pasajeras con graves implicaciones en seguridad y funcionalidad.

El minimalismo que se convirtió en peligro

La obsesión por convertir los automóviles en computadores sobre ruedas llevó a los ingenieros a priorizar el diseño sobre la practicidad. La eliminación de mandos físicos en favor de pantallas táctiles y controles digitalizados, aunque inicialmente lucía futurista, ha demostrado ser un problema constante para los conductores. Según el último estudio de JD Power, el 70% de las quejas sobre vehículos nuevos en los últimos tres años se refieren precisamente a estos sistemas multimedia excesivamente complejos.

Euro NCAP ya había anunciado que reducirá la calificación de seguridad de aquellos vehículos cuyos controles obliguen al conductor a apartar la vista de la carretera. Pero ha sido el gobierno chino quien ha tomado la medida más drástica: a partir de este año, todos los vehículos nuevos fabricados en China deberán volver a incorporar mandos físicos para funciones básicas como ajustar espejos, activar limpiaparabrisas o mover asientos.

Las manijas a ras: un diseño mortal

Otra moda impulsada por Tesla y replicada rápidamente por fabricantes chinos ha demostrado ser particularmente peligrosa. Las manijas de puertas a ras con la carrocería, aunque estéticamente limpias, han causado situaciones trágicas en accidentes de tránsito. Los cuerpos de rescate se han encontrado con que estas manijas se bloquean tras los impactos, dejando atrapados a los ocupantes sin posibilidad de escape.

En algunos casos, ni siquiera los mismos ocupados podían localizar los mecanismos de apertura, cuidadosamente escondidos en nombre del minimalismo. Ante esta realidad, China ha ordenado el retorno obligatorio a las manijas convencionales, priorizando la seguridad sobre el diseño.

El volante yugo y el sistema Start&Stop: otras víctimas

La desdigitalización no se detiene ahí. China también ha prohibido el volante tipo yugo, otra innovación pionera de Tesla que, aunque no ha registrado incidentes graves, genera dudas sobre su eficacia en maniobras de emergencia. Las autoridades exigen el retorno al volante circular tradicional.

Del otro lado del mundo, Estados Unidos ha puesto fin al sistema Start&Stop, ese mecanismo que apaga el motor automáticamente en paradas breves. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) siempre cuestionó sus beneficios reales en ahorro de combustible, mientras los usuarios se quejaban de lo molesto del continuo encendido y apagado, además del sobrecosto por la batería especial que requería.

El efecto dominó global

Estas decisiones de los dos gigantes automotores inevitablemente se extenderán a otros mercados. Europa, Corea y Japón, como principales productores, tendrán que adaptarse a estas nuevas exigencias, marcando un cambio de paradigma en toda la industria.

Pero la desdigitalización no termina aquí. Ya hay señales de otros movimientos en la misma dirección:

  • BMW y Mercedes-Benz han anunciado que retrocederán en sus sistemas de conducción autónoma del nivel 3 al 2, reconociendo que la tecnología no está lista para las condiciones reales de carretera.
  • Algunas marcas descubren que los "frunk" (pequeños baúles frontales en vehículos eléctricos) apenas son utilizados por los dueños. Ford, por ejemplo, los ofrecerá como equipamiento opcional con costo adicional.
  • En Estados Unidos, usuarios piden el retorno del freno de mano mecánico, argumentando que olvidan activar el sistema eléctrico o dudan si se activó automáticamente.

La lección aprendida: tecnología sí, pero con sentido

Este proceso de desdigitalización automotriz enseña una valiosa lección: la innovación tecnológica debe servir al usuario, no complicarle la vida. A veces, volver a lo básico no es retroceder, sino corregir el rumbo.

Como bien señalan los expertos, la rueda tiene que ser redonda para que el carro siga rodando hacia el futuro. Y en ese camino, los mandos físicos, las manijas convencionales y los sistemas intuitivos parecen ser, después de todo, la verdadera avanzada.