Ricardo Roa defiende gestión en Ecopetrol y asegura tranquilidad ante investigaciones
En medio de una creciente presión institucional y sindical sobre su continuidad al frente de la principal empresa petrolera del país, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, envió un mensaje de calma a los accionistas durante la Asamblea General celebrada este viernes.
El directivo defendió con firmeza la situación financiera de la compañía, explicó en detalle el origen del nivel de endeudamiento actual y aseguró que mantiene plena tranquilidad frente a los múltiples cuestionamientos en su contra, marcando una línea clara entre su situación personal y su rol institucional al frente de Ecopetrol.
Defensa de la posición financiera de Ecopetrol
Durante su intervención en la Asamblea General de Accionistas, Roa abordó directamente las preocupaciones sobre la situación financiera de la empresa, un tema que ha generado especial atención en las últimas semanas. El directivo enmarcó su presentación en la agenda del encuentro, centrada en la aprobación de los estados financieros, los resultados del ejercicio y la distribución de utilidades para el año 2025.
En materia de endeudamiento, Roa reconoció que la deuda de la compañía es elevada, superando los 37 billones de pesos, pero enfatizó que buena parte de este pasivo tiene su origen en decisiones adoptadas durante administraciones anteriores, especialmente en la adquisición de ISA. "Este contexto es fundamental para comprender la estructura actual de la deuda", afirmó el presidente de Ecopetrol.
No obstante, defendió vigorosamente la posición financiera de la empresa, señalando que los indicadores clave se mantienen dentro de los rangos aceptables para las agencias calificadoras internacionales. En particular, destacó que la relación deuda/EBITDA cerró el año en 2,3 veces, por debajo del límite de 2,5 veces establecido por dichas entidades, lo que refleja, en su concepto, una situación completamente manejable y controlada.
Avances en reducción de presiones fiscales
Adicionalmente, Roa hizo referencia al significativo avance en la reducción de las presiones fiscales asociadas al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). Indicó que la compañía logró disminuir considerablemente los saldos pendientes, pasando de cerca de 8 billones de pesos en 2024 a aproximadamente 3 billones en 2025.
"Hemos trabajado intensamente para evitar trasladar desequilibrios de gran magnitud a la siguiente administración", subrayó el directivo, destacando el compromiso de la actual gestión con la sostenibilidad financiera a largo plazo de Ecopetrol.
Respuesta firme ante cuestionamientos personales
Uno de los puntos centrales de su intervención estuvo relacionado con los cuestionamientos directos a su gestión y las solicitudes de renuncia provenientes de distintos sectores, entre ellos la Unión Sindical Obrera (USO) y algunos accionistas minoritarios.
Frente a este escenario de presión, Roa adoptó un tono firme pero sereno. Aseguró que se mantiene "muy tranquilo" y reiteró que su conciencia está en completa calma, al tiempo que sostuvo que cuenta con todos los elementos necesarios para demostrar su inocencia frente a las investigaciones judiciales en curso.
El directivo evitó profundizar en detalles específicos sobre los procesos judiciales, argumentando que, por recomendación de sus abogados y debido a la etapa procesal actual, debe actuar con máxima prudencia y respeto hacia las instituciones. Sin embargo, hizo una distinción clara y contundente entre su situación personal y su rol institucional.
"Entiendan que la persona, el ser humano, Ricardo Roa, es uno allá teniendo sus cuestionamientos y es otro siendo el presidente de la compañía y ejerciendo liderazgo como corresponde", afirmó categóricamente el presidente de Ecopetrol.
Presión sindical y perspectivas futuras
La presión de la Unión Sindical Obrera (USO) sobre la administración de Ecopetrol se ha mantenido firme y constante en las últimas semanas, con una exigencia clara e inequívoca: la salida inmediata del presidente Ricardo Roa Barragán. El sindicato ha argumentado sistemáticamente que la permanencia del directivo representa un riesgo reputacional elevado para la compañía.
Según la organización sindical, este riesgo podría derivar en consecuencias financieras significativas, afectaciones operativas considerables e incluso en eventuales intervenciones de organismos internacionales. En ese sentido, la USO ha descartado completamente cualquier punto intermedio o negociación alternativa y ha advertido explícitamente que, de no producirse una decisión favorable por parte de la Junta Directiva, avanzará en acciones de movilización en campos de producción, refinerías y sistemas de transporte.
La organización insiste en que su postura busca fundamentalmente salvaguardar la estabilidad operativa y financiera de la principal empresa del país, considerada estratégica para la economía nacional. Este escenario coloca a la junta directiva de Ecopetrol ante una decisión compleja que balancea consideraciones corporativas, políticas y sociales.
Con su intervención en la asamblea, Ricardo Roa buscó transmitir un mensaje claro de continuidad en la gestión y de separación absoluta entre los asuntos personales y la conducción institucional de la empresa, en un momento donde la discusión sobre el gobierno corporativo y la estabilidad de Ecopetrol se encuentra en el centro del debate público nacional.



