Sobrecarga en urgencias colombianas: hospitales al límite y llamado al uso responsable
Sobrecarga en urgencias: hospitales al límite y uso responsable

Sobrecarga crítica en servicios de urgencias colombianos

En los últimos meses, la sobreocupación en los servicios de urgencias ha generado titulares alarmantes en todo el país. Instituciones como el Hospital Universitario de Santander, el San Rafael de Tunja, el Tomás Uribe Uribe de Tuluá y la Fundación Cardioinfantil (LaCardio) han reportado niveles de ocupación que superan ampliamente su capacidad instalada. Por ejemplo, el Hospital San Vicente Fundación de Medellín ha alcanzado un 180% de sobreocupación, mientras que LaCardio en Bogotá supera el 200%, lo que significa tener el doble de pacientes de lo que puede albergar.

Causas de la saturación en urgencias

Mónica Buitrago, líder médica del servicio de Urgencias Adultos en LaCardio, explica que esta situación se debe a múltiples factores. Por un lado, pacientes que requieren hospitalización permanecen en urgencias esperando que su EPS autorice y ubique una cama en la red de IPS, ocupando camillas innecesariamente. Por otro lado, y más crítico, es la afluencia de personas con condiciones de baja complejidad que podrían atenderse en otros servicios, como consultas externas o telemedicina.

"La sobreocupación nos trae retos grandísimos, como el aumento en los tiempos de espera o la saturación de espacios, afectando la comodidad y privacidad de los pacientes", afirma Buitrago. Los hospitales de alta complejidad, categorizados en niveles del 1 al 4 según sus capacidades, son los más afectados, ya que están diseñados para casos graves y no para atender dolencias menores.

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¿Cuándo acudir a urgencias?

Juan Pablo Vargas Gallo, especialista en medicina de emergencias de la Fundación Santa Fe de Bogotá, destaca que las urgencias están destinadas a situaciones que ponen en riesgo la vida, un órgano o una función, requiriendo atención oportuna. Al llegar, los pacientes pasan por un sistema de triage que clasifica la gravedad en niveles del I al V, priorizando casos críticos como dolor en el pecho, dificultad respiratoria, pérdida de conciencia o sangrados abundantes.

Para bebés y niños, Verónica Morales, líder de Urgencias Pediátricas en LaCardio, advierte que los recién nacidos hasta el mes de vida son de alto riesgo, y síntomas como fiebre o dificultad respiratoria deben consultarse pronto. En Bogotá, durante picos respiratorios en marzo-junio y octubre, los bebés de uno a seis meses son especialmente vulnerables a infecciones agudas.

  • Señales de alarma en adultos: dolor torácico, convulsiones, debilidad corporal, heridas profundas.
  • Señales en bebés: somnolencia extrema, rechazo de comida, dificultad respiratoria con hundimiento de costillas.

Alternativas a las urgencias

Alejandro Marín Valencia, líder de urgencias de adultos del Hospital San Vicente Fundación Medellín, enfatiza que muchas consultas en urgencias son por trámites administrativos o enfermedades comunes que no requieren alta complejidad. En su lugar, se recomienda utilizar:

  1. Consultas médicas programadas.
  2. Citas prioritarias en EPS.
  3. Atención domiciliaria, si está disponible.
  4. Teleconsultas para evaluaciones remotas.

"Los servicios de urgencias existen para cuidar la vida en los momentos más críticos. Usarlos de forma adecuada es una responsabilidad compartida", concluye Vargas Gallo, subrayando la necesidad de un uso responsable para garantizar la disponibilidad en casos reales de emergencia.

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