El sector empresarial de Colombia ha expresado su fuerte descontento frente al plan del Gobierno nacional de implementar un nuevo sello de advertencia en los alimentos ultraprocesados. La medida, que busca alertar a los consumidores sobre los altos contenidos de azúcares, grasas saturadas y sodio, ha sido calificada por los gremios como una carga adicional innecesaria que podría generar confusión en el mercado.
Críticas del sector productivo
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) y la Cámara de la Industria de Alimentos señalaron que la propuesta gubernamental no cuenta con un análisis técnico suficiente. Aseguran que la implementación de un nuevo sello, distinto al ya existente de advertencia octogonal, implicaría costos adicionales para las empresas, especialmente para las pequeñas y medianas, que tendrían que rediseñar empaques y etiquetas.
Además, los empresarios argumentan que la coexistencia de dos sistemas de etiquetado podría desorientar al consumidor, que ya se ha familiarizado con el sello actual. Según la ANDI, el país ya cuenta con una normativa de etiquetado frontal que fue acordada con la industria y que ha mostrado resultados positivos en la información al consumidor.
Posición del Gobierno
El Ministerio de Salud, por su parte, defiende la iniciativa como una herramienta para combatir la obesidad y las enfermedades no transmisibles. La cartera asegura que el nuevo sello, basado en evidencia científica, permitirá una identificación más clara de los productos con exceso de nutrientes críticos. No obstante, el sector empresarial insiste en que se debe priorizar el diálogo y la evaluación de impacto antes de tomar decisiones que afecten la competitividad del sector.
La controversia se da en un contexto donde Colombia busca alinearse con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir el consumo de alimentos ultraprocesados. Sin embargo, los empresarios advierten que una regulación apresurada podría tener efectos contraproducentes, como el aumento de precios y la reducción de la oferta de productos.
Próximos pasos
Se espera que en las próximas semanas se realicen mesas de trabajo entre el Gobierno y los representantes del sector empresarial para buscar consensos. Mientras tanto, las críticas continúan, y el debate sobre el equilibrio entre salud pública y desarrollo económico sigue abierto.



