Banco de la República mantiene tasa de interés y gobierno advierte sobre salario mínimo
Banco mantiene tasa y gobierno advierte sobre salario mínimo

La decisión del pasado jueves de la junta directiva del Banco de la República (Jdbr) de mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria, la cual tomó por sorpresa a analistas y participantes del mercado, no fue del todo inusual. Varios bancos centrales, incluidos aquellos que siguen la buena práctica de no contar con el ministro de Hacienda en su junta directiva, suelen abstenerse de tomar acciones de política monetaria en medio de una contienda electoral. Con ello pretenden evitar ser señalados de colaborar con el gobierno si relajan la política monetaria o de ser enemigos de este si hacen lo contrario.

En esta ocasión, la decisión se tomó, además, en un contexto en el que el ministro de Hacienda había amenazado con no volver a la junta, en la práctica impidiendo que la misma sesionara, y en el que el presidente, por su parte, había señalado que un nuevo aumento en la tasa de interés propiciaría un incremento adicional del salario mínimo.

En la rueda de prensa, el ministro y el gerente Villar fueron muy claros en señalar que esa unanimidad no quería decir que no subsistieran importantes diferencias de opinión al interior de la junta respecto a cuál debería ser el nivel apropiado de la tasa de interés. Infortunadamente, ahí no termina la historia. Ante la muy oportuna pregunta de una periodista respecto a si esa decisión unánime conllevaba a que el gobierno retirara la amenaza de aumentar nuevamente el salario mínimo, el ministro dio una respuesta que nos debe dejar a todos muy preocupados.

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Dijo el señor Ávila que, por ahora, se descartaba un nuevo aumento del salario mínimo, pero advirtió que, si los efectos de las anteriores decisiones de la junta -léase, los agresivos aumentos en la tasa de interés de enero y marzo- se traducían en futuros aumentos de la inflación, el gobierno volvería a considerar un aumento adicional del salario mínimo. Esto es muy grave. Si en meses venideros continúa subiendo la inflación, es evidente que eso se explicaría en gran medida no por la oportuna restricción monetaria que se hizo en enero y marzo sino, todo lo contrario, por la necesaria restricción de abril que no se llevó a cabo. La idea de que aumentos en precios deben compensarse con aumentos en salarios genera una espiral inflacionaria que nunca ha terminado bien.

La próxima reunión de la Jdbr en la que se toman decisiones de tasa de interés será a finales de junio. Ya Colombia habrá elegido un nuevo presidente. Sabremos entonces si en los próximos cuatro años la política monetaria se decidirá con base en criterios técnicos, como se hizo durante 35 años, o con base en indebidas presiones como las que escuchamos el jueves pasado.

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