Ventas pendientes de viviendas en EE.UU. caen inesperadamente en enero por escasez de oferta
Ventas de viviendas en EE.UU. caen inesperadamente en enero

Contratos para viviendas usadas en Estados Unidos registran caída inesperada en enero

El mercado inmobiliario estadounidense presentó una sorpresa negativa durante el primer mes del año, cuando los contratos pendientes para la compra de viviendas usadas cayeron un 0,8% en enero, según datos revelados este jueves por la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR).

Resultado contrario a las proyecciones de los economistas

La cifra, que se situó en 70,9 puntos en el índice de ventas pendientes, contrasta marcadamente con las expectativas de los analistas. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un aumento del 1,3% en estos contratos, que normalmente se convierten en ventas efectivas dentro de uno o dos meses.

La caída mensual se suma a una disminución interanual del 0,4% en comparación con enero del año anterior, lo que refleja una tendencia preocupante para el sector.

Escasez de viviendas disponible como factor determinante

Los agentes inmobiliarios atribuyen esta caída inesperada principalmente a la escasez de viviendas disponibles en el mercado. A pesar de condiciones financieras más favorables para muchos compradores potenciales, la limitada oferta de propiedades estaría frenando las transacciones.

Lawrence Yun, economista jefe de la NAR, explicó la situación: "Con las tasas hipotecarias cercanas al 6%, otros 5,5 millones de hogares que no podían optar a una hipoteca hace un año podrían hacerlo con las tasas más bajas de hoy".

Riesgo de aumento en los precios de la vivienda

El experto advirtió sobre las posibles consecuencias de este desequilibrio entre oferta y demanda: "A menos que aumente la oferta de viviendas, estos compradores potenciales adicionales que se activan en el mercado podrían simplemente hacer subir los precios de la vivienda".

Esta dinámica podría generar un círculo vicioso donde la accesibilidad se vea comprometida precisamente cuando más personas califican para créditos hipotecarios, creando tensiones adicionales en un mercado ya complejo.

La situación plantea desafíos significativos para las autoridades y el sector inmobiliario, que deberán encontrar formas de estimular la construcción y disponibilidad de viviendas para satisfacer la demanda creciente de compradores ahora mejor posicionados financieramente.