Del cultivo al romance: la logística que mueve 65.000 toneladas de flores colombianas para San Valentín
Logística de 65.000 toneladas de flores colombianas para San Valentín

Es un hecho reconocido que las flores colombianas dominan el mercado estadounidense, especialmente durante San Valentín, una de las fechas más cruciales para esta industria que genera numerosos empleos en el agro nacional. Sin embargo, la compleja logística detrás de este éxito comercial a menudo pasa desapercibida, a pesar de ser fundamental para transportar aproximadamente 65.000 toneladas de flores que, para el 14 de febrero, llegan a manos de millones de enamorados en todo el mundo.

Un desafío de tiempo y temperatura

Este volumen impresionante equivale a unos 3.250 camiones de carga de 20 toneladas cada uno, pero el reto va más allá del peso. El factor crítico es el tiempo, ya que se trata de un producto altamente perecedero que debe llegar con antelación para superar controles aduaneros, ser adquirido por mayoristas y distribuido a supermercados, floristerías y otros puntos de venta minorista. Para la temporada de San Valentín, las 250 empresas dedicadas a la floricultura en Colombia, principalmente en la Sabana de Bogotá y los alrededores de Medellín, se preparan con meses de anticipación, con envíos que van desde el 17 de enero hasta el 10 de febrero.

Desde los cultivos, los camiones refrigerados transportan las flores hasta los aeropuertos, y todos los actores involucrados insisten en que el éxito de este proceso radica en no romper la cadena de frío. Por ello, las aerolíneas especializadas en transporte de flores, como Avianca Cargo, se preparan intensamente, equipando sus cuartos fríos o coolers y aumentando frecuencias y cantidad de aviones para manejar la demanda.

El papel clave de Avianca Cargo

Avianca Cargo, por ejemplo, realizó 320 vuelos con flores durante 20 días para esta temporada, lo que representa un crecimiento del 6% frente al año anterior, con un total de 19.000 toneladas transportadas para San Valentín 2026. Diogo Elias, CEO de Avianca Cargo, destacó que de cada tres flores que llegaron a Estados Unidos, una fue transportada por esta aerolínea. Sus principales puertos de llegada en EE.UU. son Miami y Los Ángeles, recibiendo flores desde Bogotá, Medellín y Quito.

Para esta operación, Avianca Cargo utiliza principalmente su flota de nueve aviones cargueros Airbus A330, complementada con aeronaves arrendadas, incluyendo una reciente alianza con Amazon. Durante San Valentín, la operación prácticamente se triplica, pasando de cerca de 45 vuelos semanales en períodos normales a entre 120 y 130 vuelos. Además, incrementan su personal temporal en un 30% en las cinco estaciones donde trabajan con este producto: Bogotá, Medellín, Quito, Miami y Los Ángeles.

Desde Miami al mundo

En el aeropuerto de Miami, empresas como 7.000 Logistics, fundada por colombianos, juegan un papel vital al descargar y almacenar flores en sus propios coolers, despachándolas luego por todo EE.UU. y Canadá. Esta compañía forma parte de un grupo empresarial que incluye The Queen Flower y Bouquet Collection, permitiéndoles contar con cultivos propios y elaborar arreglos florales listos para distribución. Ignacio Gómez, gerente general de estas empresas, señaló que, pese a retos como el encarecimiento del salario mínimo y el impacto climático que retrasó la producción, la temporada ha sido optimista, con rosas, crisantemos, claveles y astromelias como las flores más vendidas.

En floristerías de lujo como Alejandria Floral Art en Coral Gables, Miami, las flores colombianas adquieren un mayor valor agregado. Allí, los arreglos para San Valentín incluyen floreros de terciopelo y pedidos con antelación, con precios que van desde 25 dólares por 7 rosas hasta 400 dólares por arreglos más elaborados. Mantener las flores refrigeradas es esencial, y los precios suben durante esta temporada, reflejando la alta demanda y la calidad del producto.

A pesar de que las flores colombianas enfrentan un arancel del 10% debido a nuevas políticas comerciales estadounidenses, la demanda para San Valentín no se ha visto afectada, demostrando la resiliencia y atractivo de esta industria. Esta logística milimétrica, que involucra a cultivadores, aerolíneas, operadores logísticos y floristerías, asegura que las flores colombianas sigan siendo un símbolo de amor y una fuente clave de ingresos para el país, consolidando su posición en el mercado global.