Reina del Carnaval de Barranquilla enfrenta episodio de acoso en medio de festividades
Lo que debía ser una noche de alegría y celebración durante el tradicional desfile de La Guacherna terminó convertido en un episodio de tensión para la Reina del Carnaval de Barranquilla 2026, Michelle Char Fernández. En medio del recorrido, mientras saludaba al público y accedía a fotografías con los asistentes, un hombre se acercó para tomarse una selfie y, de manera inesperada, la besó sin su consentimiento.
Reacción inmediata y visible incomodidad
La soberana reaccionó de inmediato, se agachó y se apartó con fuerza para evitar el contacto, mostrándose visiblemente incómoda. El momento quedó captado en video y posteriormente apareció en un clip resumen que la misma reina compartió en sus redes sociales. En la grabación se escucha decir: “Oigan, me besaron en la boca”, antes de que se le vea afectada emocionalmente. Segundos después, las imágenes muestran a Michelle llorando tras el incidente.
Ola de rechazo en redes sociales
La escena desató una ola de comentarios de rechazo por parte de usuarios, quienes calificaron el acto como una falta de respeto y un caso claro de acoso. Mensajes como “eso no es cariño, es agresión” y “nadie tiene derecho a invadir el espacio de otra persona” se multiplicaron en la publicación, evidenciando la indignación del público ante este comportamiento.
Conversación sobre seguridad de las figuras del Carnaval
El hecho reabre la conversación sobre la seguridad de las reinas y hacedores del Carnaval, quienes, pese a su cercanía con el público y su rol festivo, no deberían estar expuestos a comportamientos invasivos. Michelle Char ha sido reconocida por su trato amable con los asistentes y por mantener contacto con la comunidad durante cada evento oficial, lo que hace aún más lamentable este incidente.
Llamado a mayor conciencia y respeto
Diversos sectores han pedido mayor conciencia y respeto hacia las figuras del Carnaval, recordando que la celebración cultural no justifica vulnerar los límites personales. Este episodio subraya la necesidad de proteger a quienes representan la fiesta, asegurando que puedan desempeñar sus funciones sin temor a agresiones.