Desaparición del ganado en EE.UU. dispara precios de carne de res un 15%
Desaparición de ganado en EE.UU. sube carne de res 15%

Desaparición del ganado en EE.UU. dispara precios de carne de res un 15%

La carne de res se ha convertido en uno de los productos alimenticios con mayor inflación en Estados Unidos, registrando un incremento del 15% en su precio durante el último año hasta enero. Este aumento contrasta marcadamente con la estabilidad observada en otros productos básicos, donde la inflación general ha mostrado signos de enfriamiento tras los picos de la era pandémica.

Récord histórico en precios de carne molida

Según datos gubernamentales publicados recientemente, la carne molida cruda alcanzó un nuevo récord de precios, registrando el mayor aumento desde junio de 2020. Esta situación ha generado preocupación tanto entre consumidores como en la administración federal, que enfrenta presión para responder a esta escalada de costos.

La situación es particularmente alarmante cuando se compara con otros productos cárnicos:

  • El precio del pollo aumentó solo un 1,1% en los últimos doce meses
  • Los productos lácteos como la leche se mantuvieron prácticamente sin cambios
  • La carne de res lidera las alzas en la canasta familiar estadounidense

Causas estructurales del problema

El presidente Donald Trump ha anunciado medidas para aumentar la competencia en el procesamiento de carne y ha elevado las cuotas de importación desde Argentina. Sin embargo, expertos señalan que el problema tiene raíces más profundas y estructurales.

"El rebaño de ganado estadounidense se ha reducido a los niveles más bajos desde principios de la década de 1950", explica Don Close, analista senior de proteínas animales en Terrain Ag. Esta contracción responde a múltiples factores:

  1. Sequías prolongadas que afectan la producción
  2. Mayores costos de producción, incluyendo tasas de interés elevadas
  3. Incentivos económicos para vender animales jóvenes en lugar de mantenerlos para reproducción

Perspectivas a largo plazo y efectos en productores

La industria ganadera enfrenta un ciclo particularmente prolongado de contracción. Según Close, cualquier expansión significativa del ganado estadounidense no llegaría a los mostradores minoristas antes de 2028, lo que mantendría los precios elevados por varios años más.

Paradójicamente, esta escasez ha beneficiado temporalmente a algunos productores, especialmente aquellos dedicados a la cría de vacas y terneros. Brandi Buzzard, ganadera de Kansas, comenta: "En mi opinión, debería ser rentable ahora mismo una explotación de vacas y terneros".

Sin embargo, incluso estos productores enfrentan desafíos significativos. Kacie Scherler, ganadera de quinta generación en Oklahoma, describe una situación precaria: "La verdad es que se siente extremadamente frágil. Así que, aunque el ganado vale más que nunca, cuesta mucho más mantener el negocio".

Scherler y su esposo Zach Abney, quienes operan una empresa de cría en 2000 hectáreas, enfrentan costos crecientes en equipos, reparaciones y alquiler de tierras, lo que erosiona las ganancias potenciales del aumento en el valor del ganado.

Esta compleja situación económica afecta toda la cadena de suministro, desde los productores iniciales hasta los consumidores finales, y no muestra signos de mejora inmediata en el horizonte cercano.