Presidente Petro plantea salario mínimo vital de $2'155.000 para el año 2026
El Gobierno Nacional se encuentra en el proceso de definir el nuevo decreto del salario mínimo para el año 2026, y el presidente Gustavo Petro ha sorprendido al proponer una cifra que superaría ampliamente los 2 millones de pesos. A través de su cuenta personal en la red social X, el mandatario colombiano expresó que el salario mínimo vital debería establecerse en 2 millones 155 mil pesos mensuales, argumentando que con este valor se podrían cerrar importantes brechas sociales en el país.
Un incremento sustancial para combatir desigualdades
La propuesta del presidente Petro representa un aumento significativo respecto a los valores actuales, y se enmarca en un debate más amplio sobre la justicia salarial. "Desde el año 2002, en contravía de la sentencia de la Corte Constitucional C-187 de 1999, se separan las tasas de productividad laboral y el salario real en favor de la productividad y no del salario", afirmó el jefe de Estado en su publicación.
Estas declaraciones surgieron como respuesta a un hilo del economista Daniel Ossa, profesor de la Universidad de Denver, quien había analizado la relación entre la productividad laboral y la distribución del ingreso en Colombia durante las últimas décadas. El estudio de Ossa evidenció cómo, desde principios del siglo XXI, los incrementos en productividad no se han traducido proporcionalmente en mejoras salariales para los trabajadores.
Contexto histórico y legal del salario mínimo
La referencia a la sentencia C-187 de 1999 de la Corte Constitucional es crucial para entender la postura presidencial. Dicha sentencia estableció que los ajustes del salario mínimo deben considerar no solo la inflación, sino también la productividad laboral y la capacidad de pago de los empleadores, buscando un equilibrio que beneficie a los trabajadores.
Sin embargo, según Petro, esta directriz no se ha cumplido adecuadamente en las últimas dos décadas, generando una desconexión entre el crecimiento económico y el bienestar de la población asalariada. La propuesta de un salario mínimo de $2'155.000 busca, por tanto, corregir esta tendencia y alinear los ingresos de los colombianos con los avances productivos del país.
Implicaciones económicas y sociales de la medida
La posible implementación de este salario mínimo tendría profundas repercusiones en la economía colombiana:
- Aumento del poder adquisitivo para millones de trabajadores formales e informales.
- Reducción de la pobreza y la desigualdad de ingresos.
- Presión sobre las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, para ajustar sus estructuras de costos.
- Estimulación del consumo interno al incrementar la capacidad de gasto de los hogares.
El debate ahora se centra en cómo el Gobierno Nacional articulará esta propuesta con otros actores económicos, como empresarios y sindicatos, para llegar a un consenso en el decreto oficial del salario mínimo 2026. Mientras tanto, la sugerencia de Petro ha reavivado la discusión sobre la justicia salarial y el modelo de desarrollo económico en Colombia.