La Sabiduría a Través de los Siglos: De Ptahhotep a la Colombia Actual
Sabiduría milenaria y su relevancia en la Colombia de hoy

La Sabiduría: Una Compañera Silenciosa en la Vida Cotidiana

Ella observa con paciencia cada vez que las pasiones, las ansiedades, los temores y los deseos insistentes cruzan el umbral de la existencia. Ofrece sus recomendaciones con la certeza melancólica de que pocos escucharán y menos aún razonarán. Sale entonces, triste pero tranquila, con la decepcionante convicción de que, tras la tragedia inevitable, será la más buscada. Sin embargo, avanza con serenidad, fruto del conocimiento profundo, abriendo la compleja puerta del buen juicio para emprender el arduo camino de la experiencia. Sabe que al final regresará para emitir, inexorablemente, el veredicto más doloroso e inútil: "Te lo dije". En ese momento crucial, se sienta, espera y suplica en silencio que, por fin, se haya aprendido de los errores cometidos.

Los Orígenes Prácticos de la Sabiduría Humana

La sabiduría emerge con las primeras sociedades organizadas, no como una idea abstracta o etérea, sino como una vivencia profundamente pragmática. Se trata de un aprendizaje en constante crecimiento que permite a quienes la poseen gobernar con acierto, administrar justicia con equidad, ofrecer consejos valiosos y garantizar la trascendencia de sus ideas. Todo ello se fundamenta en la observación minuciosa y la vivencia intensa de la cotidianidad. De esta práctica deriva la comprensión de verdades esenciales y la capacidad de vivir aplicando lo aprendido y lo sabido.

Ptahhotep: Sabiduría Milenaria con Vigencia Actual

Posiblemente, la evidencia más antigua y significativa de esta sabiduría práctica se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia, dentro de "Las máximas de Ptahhotep". Este texto invaluable plasma los consejos de un sabio visir egipcio que vivió hace más de cuatro mil años, cuya tumba se encuentra en Sakkara. Su nieto, encargado de transcribir estas enseñanzas, nos lega frases de una vigencia sorprendente en el mundo contemporáneo. Por ejemplo: "No te vanaglories de tu conocimiento, ni te enorgullezcas porque eres un sabio. Toma consejo del ignorante del mismo modo que del sabio, pues no se han alcanzado los límites del arte, ni existe un artesano que haya adquirido su perfección".

Esta enseñanza es solo una muestra diminuta de la profunda sabiduría contenida en estos textos, que han sido copiados, adaptados y venerados por numerosos pueblos, religiones y sociedades a lo largo de la historia. En esencia, representan el arte de gobernar con sabiduría, vivir bien y propiciar el bienestar de los demás.

La Perspectiva Aristotélica sobre la Sabiduría Práctica

Para el filósofo griego Aristóteles, la sabiduría constituye la virtud intelectual por excelencia. Apoyada en el conocimiento de los principios fundamentales, las causas últimas de las cosas y, como señalaba Diomedes, en las experiencias vividas, esta virtud facilita la toma de decisiones que transforman la vida de quien decide y la de su entorno. Es crucial distinguir entre conocimiento y sabiduría: el primero implica simplemente saber algo, mientras que la segunda permite emitir juicios acertados y poner todas las cosas en su justa perspectiva. Cualquier persona puede acumular conocimientos, pero muy pocas logran alcanzar la auténtica sabiduría.

Una Lección Urgente para la Colombia Contemporánea

La verdadera sabiduría debería conducirnos a aprender de lo vivido y de lo sufrido, evitando caer en la repetición de errores pasados. Sin embargo, observando el rumbo actual, pareciera que, contrario al proverbio popular que afirma con tajante certeza "Al perro no lo capan dos veces", a Colombia sí podría sucederle. La historia reciente nos muestra que, a pesar de las experiencias acumuladas, existe el riesgo palpable de repetir los mismos fallos de hace cuatro años. La sabiduría colectiva, aquella que se nutre de la memoria histórica y del aprendizaje comunitario, se erige hoy más que nunca como un imperativo ético y práctico para construir un futuro más justo y equitativo.

En un contexto nacional donde las decisiones políticas, sociales y económicas impactan profundamente la vida de millones, recuperar estas enseñanzas milenarias no es un ejercicio académico, sino una necesidad vital. La sabiduría de Ptahhotep y la reflexión aristotélica nos interpelan directamente, exigiendo que, como sociedad, aprendamos de nuestros yerros para no condenarnos a repetirlos indefinidamente.