Los históricos murales de Hernando Tejada en la Estación del Ferrocarril de Cali serán restaurados. Estas dos obras gigantescas, realizadas entre 1954 y 1956, son un patrimonio artístico de la ciudad que merece ser conocido y valorado.
El legado de Hernando Tejada
Hernando Tejada Sáenz, conocido cariñosamente como 'Tejadita', fue uno de los artistas más importantes del siglo XX en Colombia. Su obra abarcó dibujo, pintura, grabado, escenografía, títeres y escultura. Entre sus creaciones más emblemáticas se encuentra el Gato del Río, símbolo de Cali, pero mucho antes de eso, ya había dejado su huella en los murales de la Estación del Ferrocarril.
Los murales, de 190 metros cuadrados cada uno, fueron pintados al fresco sobre yeso, una técnica similar a la utilizada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Representan la historia de Cali y la historia del transporte, y sobrevivieron intactos a la explosión del 7 de agosto de 1956, que ocurrió el mismo año en que se iba a inaugurar el segundo mural.
Detalles de las obras
En los murales, Tejada incluyó retratos de familiares, amigos y novias. Por ejemplo, la mujer al lado derecho de Sebastián de Belálcazar es María Bonita, su amor eterno. También aparecen Lucy Tejada y Antonio Valencia en la escena de la misa campal, y el rostro de María, de la novela de Jorge Isaacs, es el de Mercedes Baquero, quien fue reina del Valle y Señorita Colombia. El propio artista se autorretrató en una esquina.
Según Alejandro Valencia Tejada, sobrino del artista, los murales han resistido bien el paso del tiempo, pero necesitan una limpieza debido al esmog. La empresa Metro Cali, que ocupa actualmente la antigua Estación, invertirá en la restauración. Alejandro estará al frente de los trabajos, que incluirán mantenimiento y limpieza de la superficie.
Anécdotas de la creación
El escritor y crítico Antonio Montaña relata que Tejada pidió consejo a su maestro Ignacio Gómez Jaramillo, quien le dijo: 'El mural es para pintores de estatura. Usted ni siquiera va a poderse trepar a los andamios'. Tejada respondió: 'Ignacio, yo utilizo andamios hasta para pintar en caballete'. Durante meses, pintó prácticamente sin bajar a tierra, incluso almorzaba en los andamios y pintaba acostado o colgando como un mono.
La restauración de estos murales es una oportunidad para reinaugurar las obras y mostrar el verdadero genio de Tejada a los caleños. También se espera que se garantice su conservación a largo plazo.



