El actor y director mexicano Diego Luna se encuentra en el Festival de Cannes presentando su más reciente película como realizador, 'Ceniza en la boca'. Este filme aborda temas profundos como la familia, la identidad y la migración, narrando un viaje desde México hasta España. Luna afirma que la cinta refleja cómo, cada vez más, América Latina dirige su mirada hacia Europa, debido a que la ruta hacia Estados Unidos se ha vuelto inviable.
Políticas migratorias y narrativa de odio
En declaraciones durante el festival, Luna señaló: "Las políticas migratorias de Donald Trump y la violencia y la narrativa de odio han hecho que América Latina mire a Europa". El actor, conocido por su participación en grandes producciones estadounidenses, considera que es "muy pertinente" hablar de lo que está ocurriendo. Para él, el cine es un vehículo para abordar problemas reales, y asegura que seguirá haciéndolo.
"Yo sí creo en eso y lo voy a seguir haciendo, sin duda", afirmó el director, quien previamente ha dirigido películas como 'Abel' (2010) y la serie 'Todo va a estar bien' (2021). La historia de 'Ceniza en la boca' está basada en el libro homónimo de Brenda Navarro, que Luna encontró "interesantísima para contar". La trama sigue a Lucila, una joven que se reúne con su madre en Madrid después de que esta emigrara a España, huyendo de la violencia en México.
España como puerto seguro
La película explora la distancia entre madre e hija y los problemas que la separación genera. Luna explicó que esto llevó a "hablar de una migración de la que hablamos poco en México, que es la migración a Europa, la migración a España, y cómo además España en particular se ha vuelto un puerto seguro para los migrantes de América Latina".
El cineasta enfatizó que ninguna película puede abarcar la complejidad total de la migración latinoamericana, pero sí puede hacerlo a través de una historia particular. "Nadie deja su lugar de origen si no es porque no hay otra opción. Esta película habla de los que se van, pero también de los que reciben", señaló. Luna busca que el espectador se cuestione "quiénes somos cuando recibimos".
Dos caras de la recepción
Para ilustrar esta reflexión, la cinta presenta dos casos opuestos. Por un lado, una mujer interpretada por Irene Escolar que contrata a Lucila (Anna Díaz) para cuidar a su bebé, mostrándose más dura de lo necesario. Por otro, una señora mayor (Teresa Lozano) a quien la joven cuida y que la trata como a su nieta. Luna destaca esta última relación como "la esperanza de lo que sí podríamos ser, de lo que sí podría estar pasando".
El director espera que estos ejemplos provoquen una reflexión en el público, llevándolos a preguntarse "por qué no somos la mejor versión de nosotros mismos". "La migración es un hecho y está pasando a nivel global. Es un reto que tienen todas las comunidades", agregó, visiblemente contento por la buena acogida del filme en Cannes, donde forma parte de la sección de proyecciones especiales. La gala del miércoles contó con la presencia de amigos como Alfonso Cuarón y Gael García Bernal.
Actrices brillantes
Las protagonistas de la película también asistieron al festival: Anna Díaz, un descubrimiento que ha sorprendido por su actuación, y Adriana Paz, actriz consolidada que aceptó un pequeño papel. La película descansa en la perspectiva de la joven, pero necesitaba el contrapunto de la madre. Luna recordó que durante la primera lectura del guion, las actrices "leyeron una vez y fue excepcional lo que vi. Hicieron esa escena del restaurante en Madrid, donde se confrontan. Vi la película pasando ante mis ojos en aquellos minutos". Descubrió "un nivel de entendimiento de la situación de los personajes y una conexión entre ellas que parecía longeva".
Con 'Ceniza en la boca', Luna busca que el espectador se ponga "de alguna forma" en la posición de Lucila, generando empatía y entendimiento hacia los migrantes.



