Activistas exhiben imagen del príncipe Andrés en el Louvre tras su detención
En una acción de protesta coordinada, activistas del colectivo británico "Everyone Hates Elon" (Todo el mundo odia a Elon) colgaron este 22 de febrero en el Museo del Louvre de París una fotografía de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III del Reino Unido. La imagen, capturada por un fotógrafo de Reuters, muestra al duque de York al término de su interrogatorio policial el pasado jueves 19 de febrero.
Una protesta efímera con un mensaje contundente
La fotografía permaneció expuesta apenas unos minutos antes de que el personal del museo la retirara. Debajo de la imagen, los activistas pegaron un cartel con la frase "Ahora suda - 2026", según publicó la asociación anti millonarios en su cuenta de Instagram. Esta referencia directa alude a la polémica entrevista que concedió el ex príncipe en 2019 al programa "Newsnight" de la BBC.
En aquella ocasión, la periodista Emily Maitlis le preguntó sobre las denuncias de Virginia Giuffre, quien aseguró haberlo visto sudando en una de las fiestas del financiero convicto Jeffrey Epstein. Frente a esta acusación, el miembro de la monarquía británica respondió que sufría una condición médica que le impedía sudar. Giuffre, primera denunciante de los delitos de Epstein, acusó al duque de York de haberla abusado sexualmente cuando era menor de edad. La activista se suicidó el año pasado.
El interrogatorio y sus vínculos con Epstein
El príncipe Andrés fue detenido por la policía británica durante aproximadamente once horas para ser interrogado antes de ser puesto en libertad bajo investigación. Su declaración estuvo vinculada con las supuestas filtraciones de documentos sensibles del Gobierno británico que habría realizado al pederasta Jeffrey Epstein entre 2001 y 2011. Durante ese periodo, el entonces príncipe ejercía como representante especial para el comercio internacional del Reino Unido.
En la misma publicación de Instagram, el grupo de activistas escribió: "¿Ver a un abusador repugnante por fin enfrentarse a un poco de justicia? Eso no tiene precio". Esta acción simbólica busca mantener la presión pública sobre el caso y recordar las graves acusaciones que pesan sobre el duque de York.
La rápida intervención del personal del Louvre evitó que la protesta se extendiera, pero la imagen ya había circulado ampliamente en redes sociales. Este incidente refleja el creciente activismo contra figuras poderosas vinculadas a escándalos de abuso y corrupción, utilizando espacios culturales icónicos para amplificar su mensaje.