Una influencer estadounidense enfrenta consecuencias digitales tras su decisión durante el Super Bowl
La creadora de contenido Amanda Vance se convirtió en tendencia en redes sociales después de perder más de mil seguidores en apenas dos minutos. El motivo fue un video que publicó durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, donde mostró que prefería ver contenido alternativo en lugar de la presentación del artista puertorriqueño Bad Bunny.
El momento que desató la polémica
Durante el descanso del partido del pasado 8 de febrero, Vance se grabó usando audífonos conectados a su teléfono móvil. Mientras Bad Bunny se presentaba en el escenario principal del evento deportivo más importante de Estados Unidos, ella optó por ver el llamado 'All-American Halftime Show', un espectáculo paralelo promovido por seguidores del expresidente Donald Trump.
"Prefiero ver contenido estadounidense en el medio tiempo del Super Bowl en lugar de Bad Bunny", escribió la influencer junto al video que compartió en sus redes sociales. La publicación generó una reacción inmediata y masiva entre sus seguidores.
Confirmación del impacto digital
La propia Vance confirmó las consecuencias de su decisión en su cuenta de Instagram: "Perdí mil seguidores en dos minutos porque no vi el show de medio tiempo de Bad Bunny". La creadora de contenido, que se define como apostadora deportiva y fanática de los Pittsburgh Steelers, asistió personalmente al evento en el estadio.
Contexto político y cultural del show de Bad Bunny
La actuación de Bad Bunny estuvo cargada de simbolismo político y cultural. El artista convirtió el escenario en una celebración de la identidad latina y lanzó mensajes implícitos sobre el papel de los inmigrantes en Estados Unidos. Esto ocurrió en un contexto de alta tensión por las políticas migratorias y los operativos del ICE.
El propio expresidente Donald Trump había criticado previamente a los artistas del medio tiempo, declarando en una entrevista con The New York Post: "Estoy en contra de ellos. Creo que es una elección terrible". Este contexto político fue clave en cómo el público digital interpretó la decisión de Vance.
Reacciones y defensa de la influencer
Ante la avalancha de comentarios negativos, Amanda Vance defendió su decisión argumentando que eligió el espectáculo alternativo porque era "música que entiendo y disfruto". Sin embargo, reconoció que la reacción fue desproporcionada.
"Amenazas de muerte y mucho más por el estilo, todo porque elegí ver un espectáculo de medio tiempo diferente", afirmó la influencer en sus redes sociales. Los comentarios críticos se multiplicaron rápidamente, con algunos usuarios cuestionando su postura.
Un usuario identificado como @Joel_Johnston escribió: "No me gustan las amenazas de muerte, pero no intentes actuar como si no supieras lo que estabas haciendo". El episodio evidenció cómo la Super Bowl se ha convertido en un escenario de alto impacto cultural y político, donde incluso gestos aparentemente personales pueden tener consecuencias inmediatas en el mundo digital.
Reflexiones sobre el poder de las redes sociales
Este caso demuestra el poder de las redes sociales para generar reacciones masivas en tiempo real. La velocidad con que Vance perdió seguidores y recibió críticas ilustra cómo las plataformas digitales pueden amplificar controversias y convertir decisiones personales en debates públicos de amplio alcance.
El incidente también resalta cómo eventos deportivos masivos como el Super Bowl trascienden el ámbito del entretenimiento para convertirse en espacios donde se expresan y confrontan posiciones políticas, culturales e identitarias.