Juicio histórico pone a Zuckerberg y gigantes tecnológicos en el banquillo
Un jurado en Los Ángeles iniciará este lunes el análisis de un caso sin precedentes que podría redefinir la responsabilidad legal de las plataformas digitales. El proceso judicial se centra en determinar si Instagram y YouTube fueron diseñados conscientemente para generar adicción en usuarios menores de edad, con Mark Zuckerberg, fundador de Meta, como figura central del debate.
Un precedente legal que podría cambiar las reglas del juego
El caso, que se desarrolla en el Tribunal Civil Superior de Los Ángeles, tiene el potencial de establecer un precedente jurídico fundamental para numerosos litigios pendientes en Estados Unidos contra empresas tecnológicas. Las acusaciones señalan que estas plataformas habrían creado deliberadamente mecanismos adictivos para maximizar sus ingresos publicitarios, priorizando las ganancias sobre el bienestar de los usuarios más jóvenes.
Los demandados principales son Alphabet y Meta, los gigantes corporativos detrás de YouTube e Instagram respectivamente. Aunque TikTok y Snapchat también enfrentaban acusaciones similares, ambas plataformas llegaron recientemente a acuerdos extrajudiciales por montos no revelados, dejando a las dos empresas restantes como focos principales del juicio.
El caso concreto: Kelly G.M. y su lucha contra la adicción digital
El proceso judicial se basa en las experiencias de Kelly G.M., una joven de 20 años que sufrió graves daños en su salud mental debido a la adicción a redes sociales desarrollada durante su infancia. La demandante comenzó a usar YouTube a los seis años y abrió su cuenta de Instagram a los once, acusando ahora a ambas plataformas de haber diseñado aplicaciones intencionalmente adictivas que perjudicaron su desarrollo psicológico.
"Las plataformas crearon mecanismos que explotan la psicología infantil", argumentan los abogados de la demandante. "No se trata solo del contenido, sino del diseño mismo de los algoritmos y funciones de personalización que mantienen a los usuarios enganchados de manera compulsiva".
La selección del jurado: un proceso marcado por la polarización
La conformación del jurado, compuesto por doce ciudadanos seleccionados entre más de 150 candidatos, estuvo marcada por intensas discusiones sobre la figura de Zuckerberg y la percepción pública de las redes sociales. Durante más de una semana, los abogados de ambas partes realizaron un meticuloso escrutinio para excluir a posibles jurados con posturas extremas.
Los abogados de Meta buscaron eliminar a quienes mostraban hostilidad hacia Instagram y Facebook, mientras que la defensa de la demandante intentó excluir principalmente a hombres que atribuían los problemas de salud mental juvenil a fallas familiares más que al diseño de las plataformas.
"Me siento imparcial respecto a la demandante, pero basándome en acciones objetivas de Mark Zuckerberg, creo que el demandado comenzaría en desventaja", declaró una joven durante el proceso de selección, reflejando la complejidad de encontrar jurados completamente neutrales.
Las estrategias de defensa: separar YouTube de Meta
Los abogados de Alphabet, propietaria de YouTube, trabajaron intensamente para diferenciar su plataforma de las de Meta. "¿Todos entienden que YouTube y Meta son empresas muy diferentes? ¿Comprenden que Zuckerberg no dirige YouTube?", preguntó repetidamente Luis Li, abogado de la plataforma de videos.
Esta estrategia busca evitar que el jurado perciba a ambas empresas como un bloque único, especialmente considerando las críticas específicas hacia Zuckerberg y su historial con Facebook. Muchos posibles jurados mencionaron el caso Cambridge Analytica de 2018 y los orígenes controvertidos de Facebook como plataforma para calificar el atractivo de estudiantes universitarias.
El enfoque legal: diseño versus contenido
El juicio se centrará específicamente en el diseño de algoritmos y funciones de personalización, no en el contenido publicado en las plataformas. Esta distinción es crucial porque la legislación estadounidense protege en gran medida a las empresas tecnológicas respecto a contenido generado por usuarios, pero no necesariamente respecto a las características de diseño que podrían considerarse negligentes o dañinas.
Meta y YouTube han negado rotundamente todas las acusaciones, argumentando incluso que las comparaciones entre sus plataformas y productos adictivos como el tabaco carecen de fundamento legal. Sin embargo, el juez rechazó esta objeción el viernes pasado, permitiendo que el caso proceda con todos los argumentos planteados por la demandante.
Testimonios clave y lo que viene
Se espera que Mark Zuckerberg testifique durante las próximas dos semanas, un momento que muchos anticipan como decisivo para el desarrollo del caso. "Me sería difícil aceptar el testimonio del multimillonario sin prejuicios", admitió uno de los posibles jurados durante el proceso de selección, evidenciando los desafíos que enfrentará el jurado para mantener la objetividad.
El resultado de este juicio podría tener implicaciones globales, estableciendo estándares legales que podrían aplicarse en otros países, incluyendo Colombia, donde el uso de redes sociales entre menores ha generado creciente preocupación entre padres, educadores y autoridades de salud pública.