Asesinan a mujer en terraza de su casa en Baranoa: Atlántico suma 15 feminicidios en 2026
Feminicidio en Baranoa: Atlántico llega a 15 casos en 2026

Atlántico en alerta máxima por ola de feminicidios que ya suma 15 víctimas en 2026

La violencia de género ha desatado una crisis humanitaria sin precedentes en el departamento del Atlántico, donde el asesinato de Landrys Johana Yepes Estrada, una joven de 26 años, elevó a 15 el número de mujeres víctimas de homicidio durante los primeros dos meses de 2026. El crimen ocurrió en circunstancias particularmente brutales mientras la víctima conversaba en la terraza de su vivienda en el barrio Villa Carolina del municipio de Baranoa.

Un ataque sorpresivo y letal

Según informes policiales y testimonios de vecinos, alrededor de las 11:25 p.m. del jueves 26 de febrero, dos sujetos se aproximaron a pie hasta la terraza donde Landrys Johana se encontraba conversando con su pareja sentimental. Sin mediar palabra, los agresores dispararon en repetidas ocasiones contra ambos, impactando mortalmente a la mujer con al menos dos proyectiles: uno en el pecho y otro en la cabeza, que le causaron la muerte instantánea.

El acompañante masculino recibió un disparo en la pierna y fue trasladado de emergencia a la Clínica Reina, donde permanece en recuperación. Testigos del sector relataron que los atacantes huyeron rápidamente por las calles aledañas, mientras la Policía del Atlántico inició labores de verificación, entrevistas y recolección de evidencias para esclarecer los móviles del crimen.

La víctima, madre de un niño de aproximadamente tres años, deja tras de sí una familia destrozada y una comunidad consternada por la crudeza del hecho. Versiones preliminares sugieren que Landrys Johana podría haber estado esperando un domicilio de comida al momento del ataque, aunque esta información aún requiere confirmación oficial.

Patrón alarmante: cuatro feminicidios en menos de 60 horas

El crimen en Baranoa se enmarca dentro de una escalada violenta preocupante que ha cobrado la vida de cuatro mujeres en el Atlántico durante un período inferior a 60 horas:

  1. Glenis Patricia Rodríguez Ariza (18 años) fue asesinada dentro de su vivienda en el barrio Villa Paraíso de Soledad el martes 24 de febrero por sujetos armados que no le dieron oportunidad de reacción.
  2. Luzdaris Maickell Guerrero Corro (17 años), aprendiz del Sena, fue ultimada a tiros en la sala de su casa en el barrio Las Américas de Barranquilla el miércoles 25 de febrero tras el ingreso violento de dos individuos.
  3. Gloria Esther Araujo Varela (36 años), recicladora desaparecida desde el 23 de febrero, apareció muerta el miércoles 25 en un lote del barrio 12 de Octubre de Soledad, con su cuerpo envuelto en sábanas y bolsas plásticas, los pies atados y un mensaje intimidante que decía: "Faltan 2×1, por robar".

Esta sucesión de hechos ha configurado lo que organizaciones sociales califican como un panorama crítico y estructural de violencia contra las mujeres en la región.

Respuesta institucional insuficiente y demandas ciudadanas

Frente a esta emergencia, colectivos feministas y líderes comunitarios han manifestado su preocupación por lo que consideran una respuesta institucional deficiente, centrada principalmente en acciones reactivas en lugar de medidas preventivas integrales.

Representantes del Movimiento de Mujeres del Atlántico han señalado que las cifras evidencian un aumento preocupante de ataques letales, muchos cometidos por sicarios e incluso menores de edad reclutados por estructuras criminales. Las lideresas feministas advierten que en varios casos no se trata únicamente de violencia intrafamiliar, sino de violencia criminal organizada con métodos propios de grupos delictivos que mezclan control territorial con retaliaciones.

Las organizaciones sociales exigen al Estado una respuesta articulada y estructural que vaya más allá de la reacción policial, implementando alertas tempranas, seguimiento permanente de casos, refuerzo investigativo y políticas integrales para frenar esta ola de feminicidios.

Un departamento que clama por soluciones urgentes

Mientras la familia de Landrys Johana Yepes enfrenta el dolor de su pérdida y las autoridades continúan las investigaciones, el Atlántico se encuentra sumido en una alerta máxima por seguridad que requiere intervenciones inmediatas y coordinadas.

La Policía del Atlántico ha activado mecanismos de búsqueda de información y solicitado colaboración ciudadana para esclarecer estos hechos violentos, pero la percepción generalizada es que se necesitan acciones más contundentes y preventivas para proteger la vida de las mujeres en el departamento.

Con Landrys Johana como la víctima número 15 de 2026, y con cuatro asesinatos en menos de tres días, el mensaje que deja esta tragedia es claro: el Atlántico requiere una respuesta urgente, coordinada y profunda frente a una violencia de género que parece no tener freno y que amenaza con seguir cobrando vidas inocentes.