Exmilitar pide perdón de rodillas a familia de víctima de falso positivo en audiencia de la JEP
Exmilitar pide perdón de rodillas por falso positivo en JEP

Exmilitar se arrodilla para pedir perdón por crimen de falso positivo en Antioquia

En un acto de profundo significado dentro del proceso de justicia transicional, el teniente retirado del Ejército Nacional, Andrés Mauricio Rosero Bravo, pidió perdón de rodillas a la familia de John Darío Giraldo Quintero, víctima de un falso positivo ocurrido en septiembre de 2006. El emotivo momento tuvo lugar durante una audiencia pública de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) celebrada en Medellín, Antioquia.

Reconocimiento de responsabilidad tras casi dos décadas

Rosero Bravo, quien en 2006 era teniente activo adscrito al Batallón de Artillería No. 4 'Coronel Jorge Eduardo Sánchez' (BAJES), reconoció ante los magistrados que ordenó el asesinato de Giraldo Quintero en la vereda El Jordán del municipio de Cocorná. El crimen fue posteriormente presentado como una baja en combante, práctica conocida como "falso positivo" que afectó a numerosas víctimas durante el conflicto armado colombiano.

"Después de casi veinte años, finalmente pude dar la cara a la familia y reconocer mi responsabilidad en este hecho atroz", declaró el exmilitar durante su intervención ante la JEP.

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El perdón de las víctimas

Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, madre de la víctima, y Yésica Natalia Giraldo Marín, hija del fallecido, escucharon atentamente el relato del exmilitar antes de otorgarle su perdón. "De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón sincero, queremos brindarle un abrazo", expresó Yésica Giraldo, generando un momento de intensa emoción en la sala de audiencias.

Los detalles del crimen según la JEP

Durante la audiencia, la magistrada auxiliar Ángela Galvis presentó los hallazgos de la investigación que establecen que:

  • Uniformados del BAJES, entre 2002 y 2007, asesinaron a tres personas presentándolas como muertos en combate
  • Los crímenes fueron planificados meticulosamente para simular enfrentamientos con grupos guerrilleros
  • Rosero Bravo viajó personalmente a Cocorná para conseguir armas con grupos paramilitares
  • Las víctimas fueron señaladas por una mujer conocida como "La Pacho" como supuestos guerrilleros

Según los testimonios recogidos por la JEP, Rosero Bravo estableció contacto con integrantes de grupos paramilitares en la región, quienes le proporcionaron un fusil AK-47. Posteriormente, permitió que estos mismos paramilitares interrogaran a las víctimas antes de ordenar su ejecución.

Contexto institucional de los falsos positivos

El caso de John Darío Giraldo Quintero se enmarca dentro de una práctica sistemática que la JEP continúa investigando en diferentes regiones del país. Los falsos positivos representan una de las violaciones más graves a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado, donde civiles inocentes fueron presentados como combatientes muertos en acción para inflar resultados operacionales.

La audiencia en Medellín forma parte del proceso de reconocimiento de verdad y responsabilidad que busca la JEP, donde los comparecientes no solo admiten sus acciones, sino que también se enfrentan directamente a las consecuencias humanas de sus decisiones. Este mecanismo pretende contribuir a la reparación simbólica de las víctimas y sus familias.

El acto de contrición de Rosero Bravo y el perdón otorgado por la familia Giraldo Quintero marcan un hito significativo en el largo camino hacia la reconciliación nacional, demostrando que incluso los crímenes más atroces pueden encontrar espacios para el reconocimiento, el arrepentimiento y, eventualmente, la sanación colectiva.

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