Detención de voceros campesinos genera tensión en el Cañón del Micay
La Fiscalía General de la Nación confirmó la captura de dos reconocidos líderes campesinos del Cañón del Micay, en el departamento del Cauca. Se trata de Juan Pablo Giraldo y Duverney Galvis, voceros de las comunidades cocaleras de esta zona, quienes fueron aprehendidos mediante órdenes judiciales en diferentes puntos del país.
Operativo coordinado del Gaula policial
El procedimiento fue liderado por integrantes del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Nacional. Según fuentes oficiales, Giraldo fue capturado en la vía que comunica Cali con Pereira, mientras que Galvis fue detenido en la ciudad de Bogotá.
Las investigaciones que condujeron a estas capturas se originaron por los eventos ocurridos en diciembre de 2024, cuando 57 militares fueron retenidos en el sector de la vereda El Tigre del corregimiento de Honduras, municipio de El Tambo. Este incidente fue denunciado por el Ejército Nacional ante la Fiscalía como un caso de secuestro y violencia contra servidor público.
Reacción de las comunidades campesinas
La detención de ambos líderes ha generado profundo malestar entre las comunidades del Cañón del Micay. Representantes campesinos acusan al gobierno del presidente Gustavo Petro y a la fuerza pública de criminalizar el derecho a la protesta y de incumplir acuerdos alcanzados en 2024.
"Cobardes, eso es lo que son", expresaron voceros de la zona. "El señor Gustavo Petro traiciona la palabra al ordenar estas detenciones. Aquí en nuestras veredas prometió otras soluciones a los cultivos de uso ilícito, pero en la práctica permite la judicialización de los líderes".
Antecedentes del conflicto en la región
El Cañón del Micay ha sido escenario de tensiones históricas entre comunidades campesinas, cultivos de uso ilícito y presencia militar. A finales de 2024, miles de pobladores se movilizaron desde esta zona hasta Popayán para exigir:
- El cese de la militarización de sus territorios
- Soluciones sociales alternativas a los cultivos ilícitos
- Aceleración de la reforma constitucional que reconozca al campesino como sujeto de derechos
En diciembre de ese mismo año, gobierno nacional y autoridades regionales acordaron retirarse de un costado de la vía Panamericana e iniciar trabajos de inversión social en El Tambo, Argelia y López de Micay. Sin embargo, las comunidades denuncian que en la práctica se ha intensificado la presencia militar.
Eventos posteriores a la retención de militares
Después del incidente con los 57 uniformados, las comunidades iniciaron un traslado de los militares hacia el municipio de El Tambo para entregarlos a organismos humanitarios. Sin embargo, cuando se movilizaban por el corregimiento de Fondas, fueron interceptados por un grupo combinado de policías y soldados que realizaron un operativo de rescate.
En ese enfrentamiento:
- Varios civiles resultaron capturados y heridos
- Los detenidos fueron posteriormente liberados por falta de pruebas
- El Ejército mantuvo su denuncia ante la Fiscalía
Las investigaciones continuaron hasta culminar con las capturas de Giraldo y Galvis, lo que según las comunidades aumenta el distanciamiento con las autoridades en los municipios de Argelia, El Tambo y López de Micay.
Posicionamiento de los líderes detenidos
Duverney Galvis, uno de los representantes capturados, ha sido voz constante contra la militarización en la región. En declaraciones previas afirmó: "Nosotros no somos delincuentes, ni guerrilleros, menos narcos. Somos campesinos organizados".
Por su parte, Juan Pablo Giraldo había invitado al gobernador del Cauca durante los bombardeos iniciales de la Operación Perseo en El Plateado, Argelia, demostrando su papel como intermediario entre las comunidades y las autoridades.
Ambos líderes fueron conducidos a Popayán, donde ya se adelantan audiencias preliminares ante jueces de control de garantías que debaten la legalidad de los procedimientos de aprehensión.