Tras dos meses y catorce días de cese de actividades, la huelga en la Electrificadora de Santander (ESSA) llegó a su fin luego de que la empresa y el sindicato Sintraelecol alcanzaran un acuerdo. El conflicto laboral, que inició el 20 de febrero de 2026, se resolvió este 4 de mayo, marcando el cierre de una de las protestas más prolongadas en el sector eléctrico regional.
Antecedentes del paro
La huelga fue aprobada en asamblea general por los trabajadores después de que fracasaran las negociaciones directas con la empresa. Según el sindicato, se agotaron 40 días de arreglo directo sin llegar a consensos, así como dos jornadas de mediación en Bogotá los días 11 y 16 de febrero, con acompañamiento del Gobierno Nacional.
La decisión de ir a huelga contó con el respaldo de las subdirectivas sindicales en ciudades como Bucaramanga, Barrancabermeja, Socorro, San Gil y Barbosa. Los trabajadores señalaron que la empresa rechazó sus propuestas y buscaba introducir cambios que afectarían derechos ya establecidos en la convención colectiva, por lo que calificaron la huelga como la última alternativa ante el cierre del diálogo.
Desarrollo de la huelga
Durante el inicio del cese de actividades, voceros sindicales aseguraron que se garantizarían los servicios mínimos esenciales, enviando un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía sobre la continuidad del servicio de energía. Asimismo, hicieron un llamado a entidades como el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Minas, la Procuraduría y la Superintendencia de Servicios Públicos para que actuaran como garantes del proceso.
A lo largo de la huelga, que se extendió por más de dos meses, no se registraron apagones generalizados gracias a planes de contingencia. Sin embargo, sí hubo afectaciones en la atención de fallas, mantenimientos y procesos técnicos en diferentes zonas de Santander.
Acuerdo y fin del conflicto
Finalmente, este 4 de mayo de 2026, las partes lograron un acuerdo que permitió levantar la huelga y retomar las actividades. Aunque aún no se conocen todos los detalles, se establecieron compromisos relacionados con condiciones laborales, beneficios y mecanismos de seguimiento.
El fin del conflicto representa un alivio para los usuarios del servicio de energía en el departamento y marca el cierre de una de las huelgas más largas recientes en el sector eléctrico regional.



