Un técnico y un suboficial de las Fuerzas Militares resultaron heridos luego de un fallo operativo de dos fusiles de asalto Jaguar durante pruebas técnicas en el Centro Nacional de Entrenamiento (CENAE) de Tolemaida. La Industria Militar de Colombia (Indumil) rompió el silencio y atribuyó la emergencia a desajustes en el sistema de cierre del armamento, que generaron una liberación no controlada de gases en plena zona de tiro.
Detalles del incidente
El suceso ocurrió durante las jornadas de validación programadas entre el jueves 14 y el sábado 16 de mayo de 2026. Apenas una semana atrás, el 8 de mayo, el Gobierno Nacional había presentado este modelo armamentístico, proyectado para reemplazar progresivamente a los fusiles Galil de diseño israelí.
Origen mecánico de la explosión controlada
Frente a las dudas sobre la seguridad del nuevo proyecto, la entidad estatal entregó las causas exactas. El análisis técnico determinó que la falla obedeció a “condiciones de cierre mecánico no óptimas”. El documento emitido por la industria de defensa precisa que los eventos registrados son consecuencia de “ajustes del sistema de cierre y aseguramiento del cañón”. La institución catalogó esta liberación de gases como un riesgo inherente a los procesos de maduración técnica de cualquier dispositivo en fase de desarrollo.
Durante las evaluaciones de campo se encontraban presentes 12 funcionarios especializados del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional, quienes actuaban como veedores del comportamiento del arma.
Estado de salud del personal militar
El impacto humano tras el estallido fue controlado bajo los protocolos de emergencia del polígono. Aunque inicialmente se informó sobre dos soldados lesionados en el rostro y extremidades superiores por esquirlas y fragmentos metálicos, Indumil clarificó el diagnóstico definitivo. Luego de procedimientos de asepsia en el complejo médico de Nilo, Cundinamarca, se descartaron afectaciones de gravedad. La vocería oficial confirmó “lesiones superficiales únicamente en uno de los participantes, sin compromiso adicional a su integridad”. Los involucrados ya se encuentran estables y fuera de peligro.
¿Qué pasará con la producción del armamento nacional?
A pesar de la alteración en los entrenamientos, la hoja de ruta establecida desde 2020 para la fabricación del dispositivo sigue activa. Los delegados de la Fuerza Pública continúan en los campos de prueba aportando retroalimentación técnica, dado que los fusiles también demostraron un comportamiento funcional favorable en reducción de peso, ergonomía y maniobrabilidad. El plan de revalidación técnica sigue su curso. La entidad recalcó oficialmente que “las fases del desarrollo continuarán hasta garantizar el cumplimiento integral de las especificaciones operacionales”. La prioridad inmediata será perfeccionar el aseguramiento mecánico del cañón, antes de entregar la dotación final al personal encargado de la defensa territorial del país.



