Autoridades identifican a responsables de crimen contra policías en Antioquia
Un violento ataque en el municipio de Anorí, Antioquia, terminó con la vida de dos miembros de la Policía Nacional mientras cumplían labores de seguridad comunitaria. Los subintendentes Hugo Armando Castaño y Melquiades Arismendy, ambos de 38 años, fueron sorprendidos por cuatro criminales en pleno parque principal de la zona urbana.
Disidencias de las Farc señaladas como responsables
El gobernador de Antioquia, Julián Rendón, ha señalado directamente a las disidencias de las Farc bajo el mando del conocido cabecilla alias Calarcá como los autores intelectuales y materiales de este crimen. Rendón hizo un enérgico llamado al presidente Gustavo Petro exigiendo una respuesta militar contundente contra este grupo armado.
"Si hay decisión de bombardear al ELN, al Clan del Golfo como ya se ha hecho, pues también tiene que bombardearse a Calarcá, combatirlo", declaró el mandatario regional, evidenciando la gravedad de la situación de seguridad en esta zona del nordeste antioqueño.
Millonaria recompensa por información
Como parte de las acciones inmediatas para esclarecer los hechos y capturar a los responsables, la administración departamental ha ofrecido una recompensa de $200 millones por información que conduzca a la ubicación y aprehensión de los cuatro criminales que perpetraron el ataque.
Las autoridades mantienen operativos de búsqueda en la región mientras continúan las investigaciones para determinar todos los detalles del crimen. El gobernador Rendón destacó la valentía de las fuerzas de seguridad en terreno, pero enfatizó la necesidad de mayor respaldo nacional: "Aquí yo encuentro en estos soldados y policías la determinación y el valor, pero necesitan el respaldo del Gobierno Nacional".
Contexto de violencia en la región
Este crimen se enmarca en un preocupante panorama de violencia que afecta a varias regiones de Antioquia, donde grupos armados ilegales mantienen presencia y control territorial. El ataque directo contra agentes de la policía en un espacio público como el parque principal de Anorí representa una escalada en las tácticas de estos grupos criminales.
La comunidad de Anorí y autoridades locales permanecen en alerta mientras se intensifican los operativos de seguridad. Este caso ha reavivado el debate sobre las estrategias para combatir a los grupos armados que operan en zonas rurales y semiurbanas del departamento.