La caída del 'Mencho' reordena el tablero criminal latinoamericano
La operación que culminó con la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representa mucho más que un golpe al narcotráfico mexicano. Este evento histórico, desarrollado en el estado de Jalisco, está provocando un cambio significativo en las prioridades estratégicas de Estados Unidos para toda la región latinoamericana.
Consecuencias inmediatas en México y reacción internacional
La neutralización de uno de los criminales más buscados del continente desató una ola de violencia inmediata en territorio mexicano. Reportes oficiales confirmaron la muerte de 10 uniformados, daños en 22 sedes del Banco Bienestar en Jalisco y acciones criminales coordinadas en al menos 20 estados del país.
El impacto se extendió rápidamente a la vida cotidiana: aerolíneas como Air Canada suspendieron 325 vuelos hacia Puerto Vallarta y Guadalajara, mientras numerosas instituciones educativas cancelaron clases por motivos de seguridad preventiva.
Desde Washington, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Estados Unidos brindó apoyo de inteligencia para el operativo realizado en Talpalpa, Jalisco. Sin embargo, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum sostuvo que la intervención fue ejecutada exclusivamente por fuerzas federales mexicanas, aunque reconoció el intercambio de información bilateral.
El analista Edgardo Pinel, consultado desde Madrid, calificó la acción como "un ejercicio de soberanía del Estado mexicano" que envía mensajes tanto internos como externos sobre la capacidad operativa del país.
El contexto mexicano: cifras que revelan un desafío creciente
Las estadísticas recientes ilustran la magnitud del problema que enfrenta México en materia de crimen organizado:
- Durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, bajo la política de "abrazos, no balazos", se registraron 188.996 homicidios vinculados al crimen organizado.
- El número de grupos criminales activos pasó de 76 en 2010 a 205 en 2020.
- Su presencia territorial se expandió de 268 municipios en 2010 a 531 municipios en 2021.
Diosdado Cabello: el nuevo objetivo prioritario de Washington
Con el CJNG golpeado y su líder fuera del escenario criminal, el foco geopolítico de Estados Unidos se desplaza decisivamente hacia Venezuela. Diosdado Cabello, considerado el número dos del régimen venezolano y una de sus figuras más influyentes, pasa a ocupar el primer lugar en la lista de objetivos prioritarios para las autoridades estadounidenses.
Washington mantiene una recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca a su captura, reflejando la importancia estratégica que representa esta figura para la política exterior norteamericana.
Un desafío de naturaleza diferente
A diferencia del 'Mencho', cuya estructura operaba desde la clandestinidad criminal, Cabello forma parte de la cúpula política venezolana, lo que convierte cualquier intento de captura en un desafío de naturaleza completamente diferente.
Esta situación presenta complejidades diplomáticas y de seguridad mucho mayores, ya que involucra directamente a un gobierno reconocido internacionalmente y a sus estructuras de poder formal.
Los señalamientos contra Cabello incluyen presuntos vínculos con redes de narcotráfico internacional, acusaciones que el gobierno venezolano ha negado consistentemente pero que mantienen la presión internacional sobre su administración.
Precedentes y posibles escenarios futuros
La catalogación del CJNG como organización terrorista extranjera por sectores políticos en Estados Unidos estableció un precedente significativo que podría intensificar la presión regional en los próximos meses.
Con este marco legal y político ya establecido, la ofensiva contra figuras señaladas por narcotráfico podría escalar, generando nuevas tensiones diplomáticas y reacomodos en el tablero geopolítico latinoamericano.
Implicaciones que trascienden fronteras
La captura del 'Mencho' no cierra un capítulo en la lucha contra el narcotráfico, sino que abre otro con implicaciones políticas, judiciales y diplomáticas que se extenderán mucho más allá de las fronteras mexicanas.
Mientras México enfrenta las consecuencias internas de esta operación histórica, la atención regional se concentra ahora en Venezuela y en cómo evolucionará esta nueva fase de la estrategia estadounidense contra el crimen organizado transnacional.
Este reacomodo del tablero latinoamericano sugiere que los próximos meses estarán marcados por movimientos estratégicos, presiones diplomáticas y posibles escaladas en una región donde las fronteras entre crimen organizado, política y geopolítica se vuelven cada vez más difusas.