La oscura historia de los hipopótamos de Pablo Escobar y su posible uso narco
Hipopótamos de Escobar: ¿usados para ocultar droga?

Décadas después de la muerte de Pablo Escobar, Colombia enfrenta nuevamente las consecuencias de las extravagancias del capo del narcotráfico. Esta vez, los hipopótamos que dejó como legado se han convertido en una amenaza ambiental que obligó al gobierno a ordenar su cacería y exterminio. Sin embargo, recientes versiones periodísticas han revelado un posible uso de estos animales en las operaciones del Cartel de Medellín.

El estiércol como arma contra los perros antinarcóticos

Según el periodista Daniel Coronell, basado en conversaciones de Germán Castro Caycedo con Escobar, el capo utilizaba el excremento de los hipopótamos para ahuyentar a los perros rastreadores de droga. En una reunión en Hacienda Nápoles, Escobar explicó que el estiércol de las fieras servía para despistar a los sabuesos antinarcóticos, que salían espantados por el olor de las heces de mamíferos grandes y dejaban la cocaína en paz.

Esta versión coincide con un reportaje de KienyKe, que señala que en los años ochenta los perros antinarcóticos se habían convertido en un problema para los carteles, ya que eran difíciles de sobornar. El uso del estiércol habría sido una estrategia para reducir los decomisos en aeropuertos y puertos.

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Hacienda Nápoles: lujo narco y centro de operaciones

La Hacienda Nápoles no era solo una finca de recreo. Escobar construyó allí un zoológico privado con animales exóticos traídos de África, India, Australia y Estados Unidos. En 1983, llegaron nueve hipopótamos africanos, junto con elefantes, jirafas, rinocerontes y otros animales, en aviones Hércules. Según Coronell, varios de estos animales fueron comprados por Ricardo "Cuchilla" Londoño con dinero de Escobar.

La única hembra hipopótamo fue adquirida en un zoológico de Texas y trasladada clandestinamente a Colombia. Aunque fue decomisada por el Inderena, luego fue liberada mediante sobornos. Las cebras retenidas fueron reemplazadas por burros pintados con rayas negras y blancas. Esta mezcla de corrupción, tráfico ilegal de fauna y narcotráfico convirtió a Hacienda Nápoles en un símbolo surrealista de la era Escobar.

Los hipopótamos, un problema ambiental creciente

Tras la muerte de Escobar en 1993, la hacienda quedó abandonada y los hipopótamos comenzaron a reproducirse sin control. Hoy suman más de 160 ejemplares en el Magdalena Medio, que consumen cerca de 150 kilos de pasto al día cada uno y afectan especies nativas como manatíes y tortugas. La población crece un 14% anual, lo que ha generado una emergencia ambiental.

En 2009, el hipopótamo "Pepe" escapó de la hacienda y fue abatido tras causar daños en cultivos, lo que provocó protestas nacionales e internacionales. El gobierno colombiano ha evaluado opciones como el sacrificio o la reubicación, incluyendo una propuesta de un multimillonario indio para llevarse los animales a un centro de rescate.

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