La posible suspensión de contratos de gas por parte de la empresa canadiense Canacol Energy ha encendido las alarmas en el sector energético e industrial colombiano. Uno de los pronunciamientos más contundentes llegó desde Cerro Matoso, cuya operación depende en gran medida del suministro de gas natural proveniente de esa compañía.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, el presidente de Cerro Matoso, Ricardo Gaviria, advirtió sobre las graves consecuencias que tendría una eventual quiebra de Canacol Energy, no solo para la región Caribe, sino para toda la economía nacional.
Actualmente, Canacol Energy enfrenta problemas financieros y solicitó ante una corte en Alberta, Canadá, autorización para suspender o cancelar contratos de suministro de gas con empresas colombianas. La situación preocupa especialmente porque la compañía representa cerca del 50 % del abastecimiento de gas en la Costa Caribe y aporta alrededor del 8 % de la demanda nacional.
Cerro Matoso depende en un 80 % del gas de Canacol
Ricardo Gaviria explicó que Cerro Matoso no podría continuar operando sin el suministro de gas de Canacol Energy. Según detalló, la compañía minera obtiene de esa empresa cerca del 80 % del gas que consume diariamente para mantener sus hornos y sistemas industriales funcionando las 24 horas.
“Nosotros no podemos operar sin gas, y Canacol Energy nos representa para nosotros el 80 % del suministro de gas que consumimos diariamente”, afirmó Gaviria durante la entrevista.
El directivo explicó que una interrupción abrupta en el suministro pondría en riesgo la infraestructura industrial de la empresa, dedicada a la producción de ferroníquel en Córdoba.
“Los equipos nuestros trabajan a 1.450 grados de temperatura. Si esos equipos se enfrían y se apagan, se contraen los refractarios que están adentro y repararlos puede costar más de 450.000 millones de pesos en una línea y más de 740.000 millones en otra”, señaló.
Riesgo para el empleo y la economía regional
El presidente de Cerro Matoso advirtió que el impacto no sería únicamente empresarial. Según sus cálculos, alrededor de 45.000 personas dependen directa e indirectamente de la operación minera en el territorio.
“Prácticamente Cerro Matoso dejaría de operar. Son 2.000 personas que trabajan con nosotros y más los empleos encadenados. Estamos hablando de 45.000 personas en el territorio”, sostuvo Gaviria.
La empresa es una de las principales generadoras de empleo y regalías en Córdoba, por lo que una eventual suspensión de actividades tendría efectos económicos inmediatos en la región Caribe. Además del impacto laboral, Gaviria recordó que el ferroníquel producido por la compañía se exporta principalmente hacia mercados asiáticos para la fabricación de acero inoxidable, un insumo estratégico para múltiples industrias globales.
El temor por un aumento en las importaciones de gas
Uno de los puntos más delicados planteados por el presidente de Cerro Matoso tiene que ver con la creciente dependencia de Colombia del gas importado. “Habría que importar más gas y no tenemos suficientes regasificadores en el país”, advirtió Gaviria.
El ejecutivo aseguró que la infraestructura nacional no tendría capacidad suficiente para reemplazar rápidamente el gas que dejaría de suministrar Canacol Energy. Además, señaló que el costo del gas importado sería considerablemente más alto.
“Ese gas importado puede ser fácilmente cuatro o cinco veces más caro de lo que hoy pagamos nosotros”, explicó. La situación ocurre en un momento especialmente sensible para el país, debido al incremento en la demanda energética y a las alertas por un posible fenómeno de El Niño, que elevaría la necesidad de generación térmica a base de gas.
Municipios y usuarios residenciales también podrían verse afectados
La preocupación no se limita al sector industrial. Durante la entrevista se explicó que Canacol Energy abastece a millones de usuarios residenciales en el Caribe colombiano mediante empresas como Gases del Caribe, Surtigas y Gas Guajira.
Los campos de producción de Canacol en Córdoba están conectados a través de un gasoducto que también abastece varios municipios de la región. “Ese gasoducto tiene conexiones a diferentes municipios y, por supuesto, se quedarían sin gas todos esos municipios y nosotros también”, afirmó Gaviria.
Expertos del sector advierten que, si no se logra una solución financiera o regulatoria para Canacol Energy, podrían registrarse incrementos en las tarifas del servicio y eventuales restricciones de suministro.
La decisión final dependerá de Colombia
Aunque Canacol Energy inició el proceso ante la justicia canadiense, Gaviria aclaró que la suspensión de contratos en Colombia dependerá también de la Superintendencia de Sociedades.
“Quien tiene que autorizar a Canacol para suspender o cancelar los contratos es la Superintendencia de Sociedades”, explicó el directivo.
Mientras tanto, empresas, autoridades y actores del sector energético mantienen conversaciones para evitar que la crisis derive en una afectación mayor para la industria y los hogares colombianos.



