La sombra de Pablo Escobar resurge en redes sociales y confesiones familiares
Pablo Emilio Escobar Gaviria, el narcotraficante colombiano más temido de la historia y líder del Cartel de Medellín, sigue siendo una figura central en la memoria del país debido a su inmenso poder, riqueza y la violencia que desató. Su legado, lejos de desvanecerse, continúa generando noticias décadas después de su muerte.
Drake y la polémica gorra de los Boston Celtics
Recientemente, el cantante y rapero Drake captó la atención internacional al compartir en sus redes sociales varios elementos que hacen referencia a Colombia. En una primera publicación, mostró el escudo de Atlético Nacional y una gorra con colores similares a los del equipo de fútbol.
Horas más tarde, el artista compartió una nueva imagen donde se observa que la gorra en su hogar es idéntica a una que usó Pablo Escobar en algunas ocasiones, específicamente de la colección Años 90 NBA Boston Celtics Twins. Esta situación ha generado un intenso debate en plataformas digitales, con críticas hacia la glorificación de figuras criminales, pero también comentarios de apoyo para Drake.
Algunos usuarios aseguran que el rapero habría adquirido la gorra por más de 75 mil dólares, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente. El episodio refleja cómo la imagen de Escobar sigue siendo objeto de comercio y fascinación a nivel global, trascendiendo las fronteras colombianas.
Juan Sebastián Marroquín revela un robo familiar millonario
En otro frente, Juan Sebastián Marroquín, nombre adoptado por Juan Pablo Escobar Henao, hijo del narcotraficante, participó en el podcast 'Melo Montoya', donde narró un impactante robo del que fue víctima por parte de su propia tía.
Al ser preguntado sobre si su padre le dejó dinero, Marroquín confirmó: "Sí, claro, me dejó 9 millones de dólares en efectivo". Explicó que, al quedarse sin fondos para completar un hotel, le confió a su tía la ubicación del dinero en Medellín, ya que no podía pagar las cuentas diarias que incluían gastos exorbitantes.
Según su relato, los costos cubrían no solo la alimentación de su familia, sino también de 150 hombres del ejército y la policía asignados a su seguridad, quienes consumían langosta, whisky y champaña. Marroquín detalló: "Le dije a mi tía, le confié, era el único lugar donde sabía que estaba la plata y ese fue el último día que vi a mi tía y los 9 millones de dólares; se la llevó y qué bueno, que nos liberó de toda esa pendejada".
Esta confesión subraya las complejidades y traiciones que persiguen a la familia Escobar, incluso años después de la muerte del capo, mostrando cómo el legado de violencia y dinero ilícito continúa afectando a sus descendientes.



