Muletillas y pausas al hablar podrían indicar demencia temprana
Muletillas y pausas: posibles señales de demencia

Los cambios en la forma de hablar, incluso aquellos que suelen pasar desapercibidos en una conversación común, comienzan a ser analizados como posibles señales tempranas de deterioro cognitivo. Investigaciones recientes han puesto el foco en elementos como las pausas frecuentes, el uso de muletillas y la dificultad para construir frases, indicadores que podrían anticipar la aparición de enfermedades como el Alzheimer.

La fluidez del habla como indicador de salud cognitiva

En el Reino Unido, cerca de un millón de personas viven con demencia, una condición progresiva que afecta la memoria, el comportamiento y distintas funciones mentales. Aunque los síntomas más conocidos están relacionados con el olvido o la desorientación, los especialistas advierten que el lenguaje puede ofrecer algunas pistas importantes en etapas iniciales.

Una revisión de estudios centrados en el habla identificó que ciertos patrones lingüísticos, como la estructura de las oraciones, la elección de palabras y la fluidez, pueden estar vinculados con alteraciones cognitivas. En este contexto, el uso reiterado de expresiones como “ehh”, “mmm” o “ahh” ha comenzado a llamar la atención de la comunidad científica.

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La complejidad del lenguaje y su relación con el cerebro

“El lenguaje es una de las funciones más complejas que realiza el cerebro”, explicó el especialista Tim Beanland, jefe de conocimiento y aprendizaje de la Sociedad de Alzheimer, en diálogo con The Telegraph. Según detalló, “en una conversación, tener presentes las palabras de la otra persona y convertirlas en significado depende de la coordinación de una red de diferentes áreas del cerebro”.

Esta complejidad hace que cualquier alteración en los procesos mentales pueda reflejarse en la manera de hablar. Cuando el cerebro empieza a perder eficiencia, encontrar las palabras adecuadas puede tomar más tiempo, lo que lleva a largas pausas o al uso de sonidos de relleno mientras la persona organiza sus ideas.

No es una señal definitiva, pero sí una alerta

Los expertos aclaran que estas tendencias no son una señal definitiva de enfermedad. Sin embargo, cuando se vuelven más frecuentes y constantes, podrían evidenciar cambios más importantes. Beanland comparó este proceso con una reducción en la capacidad de procesamiento: “La información sigue llegando, pero más despacio”, indicó.

Estudios académicos también han explorado la relación entre el habla y la función ejecutiva del cerebro, encargada de procesar, comprender y responder a la información. Investigaciones de la Universidad de Toronto sugieren que la frecuencia de pausas y la fluidez verbal pueden estar directamente relacionadas con el rendimiento cognitivo.

Velocidad del habla y rendimiento mental

En un análisis con adultos entre 18 y 85 años, los participantes que lograban expresarse con mayor rapidez y continuidad tendían a obtener mejores resultados en pruebas mentales. Esto ha llevado a considerar la velocidad del habla como un posible indicador del estado de salud cerebral.

La experta Emer MacSweeney, neurorradióloga y directora de una clínica especializada en Alzheimer, advirtió que en las fases iniciales de la enfermedad “no se trata solo de un comportamiento ocasional, sino de un patrón que se vuelve más evidente con el tiempo”. Además, señaló que una disminución notable en la velocidad al hablar puede representar una señal de alerta.

Detección temprana: la clave para intervenir a tiempo

El interés por estos hallazgos radica en la posibilidad de detectar la demencia en etapas más tempranas, incluso antes de que se manifiesten síntomas más evidentes como la pérdida de memoria. La identificación precoz permitiría iniciar intervenciones médicas y estrategias de apoyo con mayor anticipación.

Los investigadores continúan explorando cómo el habla puede servir como una herramienta no invasiva y accesible para evaluar la salud cognitiva. Mientras tanto, prestar atención a los patrones lingüísticos cotidianos podría ser un primer paso para identificar posibles problemas.

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