Alerta máxima por talud inestable en Girón: rocas del tamaño de autos amenazan a comunidad
La comunidad del barrio San Antonio de Carrizal Etapa 6, en el municipio de Girón, Santander, vive bajo una constante amenaza geológica. Un talud inestable ubicado sobre la carrera 22 con Diagonal 54 presenta un peligro inminente de desprendimiento de rocas de gran tamaño, situación que ha alertado tanto a la Defensoría del Pueblo Regional Santander como al sistema judicial.
Un riesgo que crece con el tiempo
"Hay rocas de gran tamaño que pueden desprenderse en cualquier momento y generar una tragedia", afirma Luis Eduardo Carreño Ramírez, uno de los ciudadanos directamente afectados. Este talud, que se extiende por más de 100 metros lineales, muestra signos evidentes de erosión acelerada y contiene piedras que visualmente parecen estar en equilibrio precario.
La problemática no es nueva. Según testimonios de la comunidad, desde 2019 se han venido reportando incidentes en esta zona, incluyendo un deslizamiento registrado en octubre de 2024 durante días de intensas lluvias, cuando más de una decena de rocas se desprendieron, derribando el encerramiento del terreno y varios árboles.
Respuestas institucionales y medidas cautelares
Ante la gravedad de la situación, el Juzgado Séptimo Administrativo Oral de Bucaramanga decretó medidas cautelares a mediados de septiembre pasado, exigiendo a la Alcaldía de Girón la implementación de acciones inmediatas para mitigar los riesgos. Estas incluyen:
- Remoción del material en riesgo de desprenderse
- Instalación de nueva señalización de peligro
- Implementación de obras de estabilización del talud
Sin embargo, los afectados consideran que la administración municipal ha cumplido estas medidas "a medias", señalando que aún se observan rocas de dimensiones considerables -algunas comparables con vehículos compactos- que mantienen su posición precaria sobre el talud.
Fundamentos técnicos y proceso judicial
El caso judicial en curso cuenta con respaldo técnico de la Corporación Para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), entidad que ha alertado específicamente sobre los riesgos de "desprendimientos de bloques de rocas". La autoridad ambiental también ha señalado que la construcción de una urbanización en la parte superior del talud ha exacerbado los procesos erosivos debido a las aguas de escorrentía.
El pasado 10 de febrero, el juzgado precisó las dos pretensiones principales de la demanda:
- Declarar que el Municipio de Girón vulnera los derechos colectivos al fácil acceso a la protección de la integridad del espacio público y a la prevención de desastres previsibles técnicamente.
- Ordenar al Municipio de Girón la intervención inmediata del talud, implementando las medidas necesarias y construyendo las obras requeridas para su estabilización.
Señalización deteriorada y falta de respuestas oficiales
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por la comunidad es el estado de la señalización de peligro instalada en la zona. Los carteles con el mensaje "cuidado, riesgo de caída de rocas" se encuentran actualmente desgastados e ilegibles, reduciendo su efectividad preventiva.
La situación se ha complicado aún más por la falta de respuestas oficiales oportunas. En noviembre pasado, la justicia inició un trámite incidental contra funcionarios de la Alcaldía de Girón por no entregar de forma oportuna la información solicitada por el juez que lleva el caso.
"Vamos a ver qué resuelve de fondo el juzgado, esperamos que se ordenen las obras de mitigación que se deben ejecutar en esta situación", expresó Carreño Ramírez, quien junto a otros vecinos espera una solución definitiva que garantice la seguridad de peatones, conductores y residentes de las viviendas cercanas.
Hasta el cierre de esta edición, Vanguardia no obtuvo un pronunciamiento oficial por parte de la Alcaldía de Girón, aunque desde la Oficina de Comunicaciones del Municipio se anunciaron declaraciones para el transcurso de la presente semana.



