Drama nocturno en el río Guayuriba: rescatan a 17 senderistas tras horas de angustia
Un grupo de dieciséis adultos y un niño de nueve años vivieron una noche de tensión y peligro al quedar atrapados en las riberas del río Guayuriba, en el sector del Sagú, entre Villavicencio y Acacías, departamento del Meta. Los senderistas, que habían iniciado su caminata al amanecer del domingo, se encontraron con el río crecido y la oscuridad de la noche sin poder completar el cruce, desencadenando una operación de rescate que se extendió por cuatro horas en la madrugada del lunes.
La caminata que se complicó
El grupo partió desde Villavicencio en vehículos y motocicletas, dejando su transporte en una vivienda cercana al viejo puente del río Guayuriba. Según relató Pablo Rodríguez, uno de los participantes más experimentados en senderismo, la caminata comenzó a las 6:30 de la mañana con un espíritu recreativo: "A algunas de estas personas les gusta disfrutar mucho el camino, tomar fotos, hacer videos, conversar", explicó. Sin embargo, el ritmo pausado y las distracciones hicieron que para las 5:00 de la tarde aún les faltara más de la mitad del recorrido.
Rodríguez reconoció que empezó a presionar al grupo, especialmente preocupado por su hijo de nueve años que lo acompañaba: "Vamos, vamos, porque nos va a coger la noche". Cuando finalmente divisaron nuevamente el río Guayuriba, ya era de noche y solo contaban con dos linternas para iluminar el descenso hacia las aguas.
El momento crítico en el río
Al llegar al punto donde debían cruzar el río, encontraron una corriente fuerte y peligrosa. El grupo incluía nueve mujeres y el niño, quien según Rodríguez "siempre fue un súper guerrero" durante la travesía. Cuatro personas, incluyendo al hijo de Rodríguez, lograron cruzar utilizando un lazo, pero los demás se negaron ante la oscuridad y el temor al sonido del río crecido.
La situación se complicó aún más por la falta de señal de telefonía móvil y la escasa carga en algunos dispositivos. Además, entre los atrapados había una joven con lesión en el tobillo y otro con problemas en la rodilla, lo que aumentaba la vulnerabilidad del grupo.
La noche de espera y el rescate
Pasadas las 9:00 de la noche, decidieron permanecer juntos en el lugar y encendieron una fogata para mantener el calor. Mientras tanto, intentaron comunicarse para solicitar ayuda, pero inicialmente recibieron respuestas negativas de los equipos de rescate debido a la hora avanzada.
Rodríguez contactó finalmente a su grupo de caminantes habitual, "Caminantes Sin Límites", enviando un S.O.S. que activó la respuesta de emergencia. Hacia las 11:00 de la noche, una compañera logró establecer comunicación con un contacto externo que organizó el rescate.
Andrés Bernal, de la empresa Rumberos Naturaleza, y Giovany Ángel, de Aventura & Giovany Angel Qdestino.com, se dirigieron al lugar. Ángel detalló que la operación comenzó a las 12:10 de la madrugada y finalizó a las 4:10, tras localizar al grupo en el sector de Sagú.
Recomendaciones de seguridad
Tras el incidente, los rescatistas hicieron un llamado a la precaución: Giovany Ángel recomendó a quienes practican senderismo que busquen guías profesionales debidamente capacitados, especialmente cuando se aventuran en zonas remotas con condiciones variables como los ríos de la región del Meta.
El episodio subraya los riesgos asociados con actividades al aire libre sin la planificación adecuada, particularmente en áreas donde las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente y la cobertura de comunicación es limitada. Todos los senderistas fueron rescatados sin mayores complicaciones de salud, poniendo fin a una experiencia que combinó momentos de camaradería con instantes de genuina preocupación por su seguridad.
