Lluvias persistentes y represa en alerta: San Pedro de Urabá bajo vigilancia preventiva
Las autoridades del municipio de San Pedro de Urabá, en el departamento de Antioquia, han activado una alerta preventiva debido a las intensas lluvias registradas en los últimos días y al estado crítico de la represa del Caimán, situada cerca de varias comunidades rurales. Según informes oficiales, más de 600 personas se encuentran bajo vigilancia constante como medida de precaución, considerando la proximidad de sus viviendas al afluente y el aumento progresivo del nivel de la represa.
Vigilancia técnica y preocupación comunitaria
Aunque la alcaldía ha señalado que no existe un riesgo inmediato de colapso, el seguimiento técnico se mantiene de forma ininterrumpida mientras persistan las precipitaciones. Marli Ruiz, líder comunitaria, expresó la profunda preocupación de los habitantes al afirmar que la represa del Caimán "está a punto de ser colapsada", haciendo un llamado urgente para evitar que la situación se agrave. Esta estructura es vital para la comunidad, ya que sirve como fuente principal de agua potable, lo que ha intensificado el monitoreo por parte de las autoridades locales.
Daños en infraestructura y movilidad afectada
Las lluvias constantes han dejado secuelas significativas en la infraestructura de la región. En el sector de Alto Mulato, se evidencian graves afectaciones en las carreteras rurales, varias de las cuales presentan daños estructurales que dificultan la movilidad y el acceso a servicios esenciales. Además, en el corregimiento de Zapindonga, la corriente arrasó con un puente utilizado diariamente por aproximadamente 500 estudiantes de la institución educativa Antonio Nariño, según reportó Hugo Cárdenas, presidente del corregimiento.
Llamado a la prevención y monitoreo permanente
Ante este escenario, la administración municipal ha reiterado el llamado a la prevención y al autocuidado entre la población, enfatizando la importancia de estar atentos a las actualizaciones oficiales. Las autoridades confirmaron que el monitoreo a la represa del Caimán será permanente, y cualquier cambio en su estado o en el nivel de riesgo será comunicado de inmediato a la comunidad. Hasta el momento, no se han ordenado evacuaciones, pero se mantiene la vigilancia en las zonas consideradas vulnerables.
La situación en San Pedro de Urabá refleja los desafíos que enfrentan muchas regiones de Colombia ante eventos climáticos extremos, subrayando la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana y la infraestructura resiliente para proteger a las comunidades más expuestas.