Violencia desatada en México tras muerte de capo cuestiona estrategia gubernamental
Las escenas de caos y destrucción que se han vivido en al menos ocho estados de México durante los últimos días han expuesto las profundas grietas en la estrategia de seguridad del gobierno. Vehículos incendiados, edificaciones reducidas a escombros y vías bloqueadas por hombres fuertemente armados han creado un panorama dantesco que ha sumido a la población en el desconcierto.
La muerte de 'El Mencho' como detonante
Este estallido de violencia se produjo como represalia por la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho', líder del poderoso Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este capo del narcotráfico era buscado por Estados Unidos, que ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por información que llevara a su captura.
Durante el operativo que resultó en la muerte de 'El Mencho', las autoridades incautaron un impresionante arsenal que incluía lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados. Este equipamiento militar sofisticado evidencia la capacidad bélica que han desarrollado los grupos criminales en México.
La presión estadounidense y el cambio de estrategia
La muerte del capo no es simplemente otro golpe al narcotráfico, sino que ocurre en un contexto de creciente presión del gobierno de Estados Unidos para que México frene el envío de drogas hacia su territorio. Esta situación ha forzado un cambio significativo en la política exterior mexicana, tradicionalmente reacia a admitir intervención de inteligencia o ejércitos extranjeros en sus asuntos internos.
Pero el cambio más profundo se observa en el abandono progresivo del lema 'abrazos, no balazos', que definió la estrategia de seguridad del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Esta filosofía proponía combatir la violencia abordando sus causas estructurales: la pobreza y la falta de oportunidades, en lugar de enfrentarla con más violencia.
El giro de Claudia Sheinbaum
La actual presidenta Claudia Sheinbaum, aunque mantiene algunos elementos de esta doctrina, ha adoptado una postura considerablemente más frontal contra el tráfico de drogas, particularmente contra el fentanilo. Bajo su administración, los decomisos de drogas y las capturas de líderes criminales han experimentado un aumento notable.
Sin embargo, los hechos recientes demuestran con crudeza que la mirada flexible hacia el negocio de producción y tráfico de drogas, implementada con el objetivo de evitar violencia contra civiles, tiene una contracara peligrosa. La violencia que estamos presenciando esta semana en México es precisamente esa consecuencia no deseada.
El boomerang de los negocios ilícitos
Permitir que los negocios ilícitos se expandan, especialmente mediante la cesión de territorio y control por parte de las fuerzas del Estado, termina inevitablemente volviéndose contra los ciudadanos. Como un boomerang, las consecuencias de estas políticas recaen sobre la población inerme cuando finalmente se implementan medidas de represión contra actividades ilícitas.
El problema se agrava cuando las bandas criminales, gracias a la acumulación de recursos y la sofisticación de sus métodos a lo largo del tiempo, adquieren capacidades prácticamente equiparables a las de un ejército regular. Esta potencia temporal les permite desafiar al Estado mismo, como hemos visto en los recientes enfrentamientos.
Una lección para Latinoamérica
Lo que está ocurriendo en México constituye una lección crucial para toda Latinoamérica, tanto para los grupos delincuenciales como para los gobernantes de la región. Por más que las autoridades intenten 'hacerse pasito' o buscar enfoques alternativos, siempre llegará el momento en que, ya sea por presión popular o por exigencias de potencias extranjeras, quienes responden por los deberes del Estado deberán poner las cosas en su sitio.
La compleja situación actual demuestra que el equilibrio entre enfoques preventivos y medidas represivas efectivas sigue siendo uno de los mayores desafíos para la seguridad en la región, con implicaciones que trascienden las fronteras nacionales y afectan la estabilidad continental.