El cierre de operaciones de Spirit Airlines en Colombia ha dejado a decenas de pasajeros varados en el Aeropuerto Internacional José María Córdoba de Rionegro, en el departamento de Antioquia. Estas personas se encuentran sin opciones claras de reubicación, enfrentándose a pérdidas económicas significativas.
Frustración entre los viajeros
La situación ha generado frustración entre los viajeros, quienes no han logrado ser reubicados en otras aerolíneas. Ernest Donaldson, pasajero con destino a Miami, llegó al aeropuerto a las tres de la madrugada buscando asistencia, pero tuvo que comprar un nuevo vuelo por su cuenta: “La situación es muy mala porque no tenía mucho dinero. Un banco me tuvo que ayudar para poder comprar un nuevo vuelo. Pero si tú no tienes dinero, no tienes chance.”
Reducción drástica de vuelos
Spirit Airlines redujo de un día para otro su operación en Medellín. Hasta la segunda semana de abril, la aerolínea mantenía una programación de 28 vuelos semanales desde Medellín hacia destinos como Fort Lauderdale y Orlando. Sin embargo, en la semana del 20 de abril, esta cifra se redujo drásticamente a apenas cinco vuelos, evidenciando un desescalamiento progresivo del servicio antes del cese definitivo de operaciones.
Cierre de oficinas y falta de atención
El panorama se complica aún más porque la oficina administrativa de Spirit en el Aeropuerto José María Córdoba fue cerrada, dejando a los afectados sin un punto de contacto directo con la aerolínea. A diferencia de otros aeropuertos como El Dorado en Bogotá, en el terminal de Rionegro no hay ni taquillas ni tampoco personal de la aerolínea Spirit Airlines.
Opciones para los pasajeros
Los pasajeros varados se han acercado a las taquillas de diferentes aerolíneas en busca de alternativas, pero muchos se encuentran sin respuestas claras y enfrentando gastos no previstos. La falta de personal de atención de Spirit en el aeropuerto ha dejado a los viajeros en una situación de desamparo, sin información oficial sobre reembolsos o alternativas de viaje.
Esta situación afecta principalmente rutas hacia Estados Unidos, destino frecuente tanto para colombianos como para extranjeros que utilizaban el hub de Medellín. Las autoridades aeroportuarias y el Centro de Servicios y Operaciones continúan monitoreando la situación de los afectados, mientras los pasajeros esperan claridad sobre compensaciones y opciones de reubicación.



