La justicia desmonta el relato del conductor implicado en el secuestro de Diana Ospina
La versión presentada por el taxista que transportaba a la diseñadora Diana Ospina durante su secuestro exprés en Bogotá se ha desmoronado completamente ante las autoridades judiciales. Aunque el conductor aseguró ante el Grupo Gaula que había sido obligado por delincuentes a participar bajo amenazas, las investigaciones han revelado un patrón criminal preocupante en su historial.
Un antecedente judicial idéntico
Los investigadores descubrieron que este no es el primer incidente de esta naturaleza en el que se ve involucrado el mismo conductor. En junio de 2024, el sujeto ya había sido procesado y condenado por un hecho casi calcado al ocurrido con Diana Ospina.
En aquella oportunidad, el taxista recogió pasajeros en el centro comercial Centro Mayor de Bogotá. Poco después, tres individuos armados se subieron al vehículo para atracar a los ocupantes. Por este caso de hurto calificado, un juez lo sentenció a un año y ocho meses de prisión.
La preocupante repetición del modus operandi
Lo que más alarma a las autoridades es que, a pesar de este antecedente penal reciente, el individuo continuaba manejando un transporte público y repitió exactamente la misma escena con la joven diseñadora el pasado domingo. No se trata de una coincidencia aislada, sino de un patrón de comportamiento criminal sistemático que pone en grave riesgo a los ciudadanos bogotanos.
El testimonio demoledor de la víctima
El relato de Diana Ospina resulta contundente para desvirtuar la defensa del conductor. La diseñadora declaró que, desde el momento en que subió al taxi, notó comportamientos extraños en el chofer y escuchó cómo hablaba en clave por teléfono celular.
Minutos después apareció un segundo taxi -del cual descendieron los agresores- que resultó ser propiedad del mismo dueño del vehículo conducido por el ahora investigado. A la víctima no solo la pasearon por el sur de Bogotá para vaciar sus cuentas bancarias, sino que posteriormente habría sido entregada a otra organización criminal tras ser despojada de aproximadamente 40 millones de pesos.
La investigación de la Fiscalía avanza
Mientras el conductor insiste en su inocencia, la Fiscalía General de la Nación está cruzando meticulosamente los datos de su condena anterior con los del caso actual. El objetivo principal es determinar si este individuo constituye el eslabón fundamental de una red criminal dedicada específicamente al secuestro exprés en la capital colombiana.
Las autoridades consideran especialmente grave que alguien con este tipo de antecedentes penales mantuviera su licencia para conducir transporte público, lo que evidencia posibles fallas en los mecanismos de control y seguimiento a conductores con historial delictivo.