El silencioso trabajo de identificación en el camposanto capitalino
Bajo una carpa blanca que contrasta con las bóvedas grises y las flores marchitas, un equipo especializado de antropólogos y médicos forenses avanza meticulosamente en una de las tareas más complejas y sensibles del país: la identificación de víctimas del prolongado conflicto armado colombiano. Este trabajo humanitario se desarrolla actualmente en el emblemático Cementerio del Sur de Bogotá, donde la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) ejecuta su tercera fase de intervención forense.
Un cementerio con múltiples capas de historia
La directora de la UBPD, Luz Janeth Forero Martínez, explicó durante un recorrido con medios de comunicación que la entidad ha identificado más de 2.500 sitios de interés forense en este camposanto, de los cuales aproximadamente 1.600 son de absoluto interés humanitario y extrajudicial. En dos grandes fosas exploradas recientemente fueron hallados 14 cuerpos, cinco de los cuales presentan características que los vinculan como posibles víctimas del conflicto armado.
Los restos óseos, extraídos cuidadosamente de extensas filas de nichos numerados, son examinados sobre mesas cubiertas con papel kraft como parte del riguroso proceso técnico de identificación. El Cementerio del Sur no solo alberga historias familiares íntimas, sino también episodios fundamentales de la violencia nacional. Allí fueron inhumadas víctimas de eventos históricos como El Bogotazo del 9 de abril de 1948, tras el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, y también del trágico asalto al Palacio de Justicia en noviembre de 1985.
Bogotá como epicentro de recepción de cuerpos
La directora Forero recordó que Bogotá funcionó durante décadas como un epicentro al que llegaban cuerpos recuperados en enfrentamientos armados en distintas regiones del país. Tras las necropsias de rigor, muchos eran enterrados sin que sus familias fueran debidamente notificadas, generando un vacío de información que hoy intenta subsanarse. En el lugar reposan diversas categorías de personas:
- Personas identificadas pero nunca reclamadas por sus familiares
- Antiguos habitantes de calle, denominados anteriormente como "pobres de solemnidad"
- Cuerpos trasladados desde otras zonas afectadas por la confrontación armada
El monumental desafío documental
Alberto Moreno, coordinador de la UBPD en Bogotá, explicó que uno de los mayores obstáculos actuales es el cruce de información documental. En periodos anteriores a los años 90, numerosos cuerpos fueron inhumados sin contenedor adecuado, lo que provocó mezclas de restos que complican enormemente la identificación individual. Además, la entidad debe documentar meticulosamente más de 2.600 cuerpos, revisar fechas de inhumación y contrastar datos con archivos antiguos, algunos elaborados manualmente y trasladados administrativamente con el paso de los años.
La dimensión del desafío humanitario
La labor implica cruzar sistemáticamente los registros de personas reportadas como desaparecidas en Bogotá con los cuerpos enterrados en el cementerio. Mientras los expertos clasifican fragmentos óseos y diligencian fichas técnicas especializadas, el cementerio continúa siendo un espacio de memoria y duelo activo para muchas familias. Para la UBPD, sin embargo, representa un lugar de "altísima complejidad", donde confluyen múltiples tipos de desapariciones:
- Desapariciones ocurridas durante los años 80 y 90
- Posibles víctimas de reclutamiento forzado
- Opositores políticos desaparecidos
Según las cifras oficiales más recientes, hasta abril de 2024 se registraban 111.640 personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado en Colombia. Para dimensionar la magnitud del desafío: si se lograra encontrar e identificar a una persona por día, se necesitarían 306 años completos para hallarlas a todas, una perspectiva que evidencia la enorme tarea humanitaria que enfrenta el país.