La muerte de la subteniente barranquillera Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, de 35 años, sigue rodeada de interrogantes y ha generado una fuerte exigencia de justicia por parte de su familia. La oficial, quien llevaba 16 años en la Policía Nacional de Colombia, fue hallada sin vida dentro de la estación en Providencia, con un impacto de bala. Aunque inicialmente se habló de un suicidio, sus allegados rechazan esta versión y piden que el caso se investigue como un posible homicidio.
Una carrera de esfuerzo truncada
Marciales había construido una carrera basada en el esfuerzo. Ingresó como patrullera y, con apoyo de créditos del Icetex, logró ascender a subteniente. Desde hacía un año estaba en San Andrés y, hace cuatro meses, fue trasladada a Providencia como comandante de estación, donde —según su familia— comenzó a vivir situaciones de acoso laboral.
El mensaje clave: "Si algo me pasa, hablen con él"
“Estamos pidiendo la información, porque no nos han dado todavía reportes de Medicina Legal… eso nos deja un sinsabor, porque no es el actuar de mi hermana”, aseguró su hermana, Leydis Marciales. La familia insiste en que la oficial tenía planes y proyectos, lo que refuerza sus dudas frente a la hipótesis de suicidio.
Uno de los puntos más delicados del caso es el señalamiento directo a un superior. De acuerdo con los testimonios entregados a medios, la subteniente habría denunciado situaciones de presión y hostigamiento presuntamente relacionadas con el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina, según testimonio entregado a Noticias Caracol. “Sabíamos del acoso laboral que estaba viviendo… ella en vida había reportado ese acoso y tampoco le habían dado respuesta”, afirmaron sus familiares.
Incluso, aseguran que la uniformada recopiló pruebas como videos, chats y llamadas para sustentar su denuncia de persecución laboral, y que el oficial señalado la habría desautorizado delante de subalternos. Antes de su muerte, dejó una advertencia que hoy resulta clave: “Si algo me pasa, deben hablar con él”, frase que ha encendido aún más las alarmas.
Denuncia de acoso laboral sin respuesta
El proceso por acoso laboral ya había sido iniciado. Marciales recibió días de incapacidad y luego un descanso, tiempo en el que viajó a Barranquilla para compartir con su familia. Sin embargo, regresó el 24 de abril a retomar sus funciones en Providencia sin haber obtenido una respuesta de fondo a su denuncia.
“Ella tenía muchos planes, no creemos que haya sido una decisión propia… queremos que se investigue a fondo y se esclarezca la verdad”, reiteraron sus allegados, quienes exigen transparencia en la investigación y resultados concretos, de acuerdo con información entregada al portal de noticias Zona Cero en Barranquilla.
Investigación en curso y llamado a la verdad
Por su parte, la Policía confirmó que ya se iniciaron las investigaciones para esclarecer lo ocurrido. Mientras tanto, el caso ha reavivado el debate sobre la atención a denuncias de acoso laboral en Colombia y la necesidad de garantizar entornos seguros dentro de las instituciones. La muerte de la subteniente no solo deja dolor, sino también un llamado urgente a la verdad.



