Un grave caso de violencia intrafamiliar se registró en el municipio de Socorro, Santander, donde un joven de 28 años lucha por recuperarse tras recibir un disparo de arma de fuego por parte de su propio primo. El hecho, ocurrido el pasado 24 de abril, ha dejado a Brayan Steven con una bala alojada en la tercera vértebra de la columna vertebral, situación que podría derivar en una discapacidad permanente.
Detalles del ataque
Según las primeras investigaciones, el ataque habría sido motivado por celos, configurando un acto de intolerancia entre familiares que escaló hasta la violencia armada. La víctima permanece hospitalizada, a la espera de múltiples estudios médicos que determinarán el alcance real de las afectaciones físicas y neurológicas provocadas por la herida de bala.
Testimonio de la madre
Ana Ligia Barrera, madre del joven herido, expresó su angustia ante la gravedad de la situación: “La bala atravesó a mi hijo en la tercera vértebra de la columna y no se la pueden sacar porque podría quedar inválido”. La familia clama por justicia y por el apoyo necesario para afrontar los costos médicos y la rehabilitación.
Captura del agresor
El presunto agresor fue capturado y puesto a disposición de la Fiscalía. El coronel Néstor Arévalo, comandante de la Policía de Santander, informó: “La persona fue judicializada y puesta a disposición de la Fiscalía por el delito de homicidio en el grado de tentativa”. Un juez de garantías impuso medida de aseguramiento contra el implicado, quien deberá responder por tentativa de homicidio mientras avanza el proceso judicial.
Consecuencias legales y sociales
Este caso pone de manifiesto la necesidad de abordar la violencia intrafamiliar y los conflictos por celos que pueden desencadenar tragedias. Las autoridades reiteran su compromiso con la investigación y la prevención de hechos similares en la región. La comunidad de Socorro se ha mostrado consternada y exige justicia para la víctima, cuya vida ha cambiado drásticamente tras el ataque.



