Sicario asesina a hombre en gimnasio de Cartago, Costa Rica: víctima tenía antecedentes
Sicario mata a hombre en gimnasio de Cartago, Costa Rica

Sicario ejecuta a hombre en gimnasio de Cartago: víctima era Jefry Araya, alias 'el Saya'

Un violento asesinato conmocionó a la ciudad de Cartago, en Costa Rica, luego de que un sicario ingresara a un reconocido gimnasio y acabara con la vida de un usuario a balazos. La víctima fue identificada como Jefry Araya, de 34 años, conocido bajo el alias de 'el Saya', quien según reportes extraoficiales tenía anotaciones judiciales y había salido de la cárcel apenas dos meses antes del fatal suceso.

Detalles del ataque en el gimnasio Vitaforte

Las cámaras de seguridad del establecimiento, llamado Vitaforte, captaron el momento preciso del crimen. El sicario, vestido completamente de negro y con su rostro cubierto por un casco de moto, ingresó por la zona del parqueadero, se dirigió rápidamente a la recepción y, sin mediar palabra, desenfundó un arma de fuego. Acto seguido, se aproximó a la víctima, quien en ese instante utilizaba una de las máquinas de ejercicio, y le disparó aproximadamente diez veces a quemarropa.

El ataque se ejecutó en cuestión de segundos, ante la mirada atónita y aterrada de más de quince personas que se ejercitaban en el lugar. Tras cometer el homicidio, el asesino huyó corriendo, subió a una motocicleta donde lo esperaba un cómplice, y escapó del lugar sin que hasta la fecha se haya revelado su identidad. Las autoridades judiciales investigan activamente el caso, con la hipótesis principal de que se trata de un ajuste de cuentas.

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Falencias de seguridad y viralización del video

El video del asesinato se filtró en redes sociales, volviéndose viral en Costa Rica y generando una ola de indignación y cuestionamientos. Los usuarios y la opinión pública critican duramente los pocos protocolos de seguridad del gimnasio, ya que el sicario ingresó sin que nadie le preguntara su destino o le practicara una requisa, evidenciando graves fallas en las medidas de protección.

Llama especialmente la atención que, a pesar de tratarse de un gimnasio de grandes dimensiones y con numerosas personas presentes, el asesino se dirigió con precisión al lugar exacto donde se encontraba Araya, lo que sugiere que pudo haber sido informado previamente sobre su ubicación. Este detalle añade un componente de planificación y seguimiento que las autoridades están analizando minuciosamente.

Repercusiones y llamado a las autoridades

Tras el brutal homicidio, y aunque se cree que el móvil está relacionado con líos personales de la víctima, los usuarios de gimnasios en Costa Rica han elevado un llamado urgente a las autoridades. Exigen una mayor intervención y supervisión para garantizar la seguridad en estos espacios de recreación y deporte, que deberían ser entornos seguros para la ciudadanía.

El caso no solo ha expuesto las vulnerabilidades en la seguridad privada de establecimientos comerciales, sino que también ha reavivado el debate sobre la violencia asociada al crimen organizado y los ajustes de cuentas en espacios públicos. La investigación continúa abierta, con las autoridades recabando testimonios y revisando las grabaciones para dar con el paradero del sicario y su cómplice.

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