Nuevos elementos emergen en el asesinato del ganadero Henry Ocampo Suaza en Envigado
Las autoridades han revelado información crucial sobre el homicidio del ganadero Henry Ocampo Suaza, ocurrido este miércoles en el barrio Alcalá de Envigado. El crimen se perpetró alrededor de las 12:30 del mediodía, cuando la víctima llegaba a un taller de electrodomésticos acompañado de su hija de 18 años, luego de haber visitado un gimnasio en el centro comercial El Tesoro.
Cuatro implicados en el ataque coordinado
Según informaciones confirmadas por el coronel Juan Carlos Sierra, subcomandante de la Policía Metropolitana, al menos cuatro individuos participaron en el seguimiento y ejecución del ataque. Los agresores iniciaron la persecución desde el centro comercial y aprovecharon la parada en Envigado para consumar el crimen.
La hija del empresario presenció la escena completa pero resultó ilesa, logrando alertar inmediatamente a las autoridades. Los sicarios huyeron del lugar utilizando dos motocicletas: una Ducati y una Yamaha FZ 16.
Evidencias clave en la investigación
Durante la huida, uno de los atacantes abandonó su casco en la escena. Horas después, las autoridades localizaron la motocicleta Ducati en Medellín, la cual portaba placas que no correspondían al vehículo. Además, en el municipio de Itagüí fue hallada una camioneta Kia Sportage presuntamente utilizada durante el crimen.
Las investigaciones también determinaron que los sicarios abordaron un taxi tras abandonar la motocicleta. El conductor del vehículo ya ha sido interrogado por agentes del CTI de la Fiscalía, proporcionando información valiosa para el caso.
Vínculos con empresario esmeraldero asesinado
Uno de los aspectos más reveladores de la investigación es la estrecha relación que mantenía la víctima con Jesús Hernando Sánchez Sierra, empresario esmeraldero asesinado en Bogotá en abril del año pasado. Según versiones recogidas por investigadores, Ocampo Suaza compartía tanto vínculos personales como actividades comerciales con Sánchez Sierra, principalmente en la región de Boyacá.
Esta conexión ha llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de que el homicidio esté relacionado con otros hechos violentos ocurridos en el país, analizando posibles nexos con estructuras criminales y disputas dentro del sector económico de las esmeraldas.
Actividades económicas y antecedentes de la víctima
Además de su actividad ganadera en los Llanos Orientales, Henry Ocampo Suaza mantenía inversiones en diversas regiones del país, incluyendo propiedades en ciudades como Cartagena, Bogotá y Santa Marta. Aunque no se habían registrado amenazas recientes en su contra, las autoridades confirmaron que el ganadero tenía antecedentes judiciales por hechos ocurridos en años anteriores.
El caso continúa bajo investigación activa mientras se intentan determinar los móviles exactos detrás de este crimen que ha reactivado las preocupaciones sobre seguridad en el Valle de Aburrá. Las autoridades aseguran contar con pistas sólidas que podrían llevar a esclarecer los hechos en los próximos días.



