Estrategia combinada redefine el escenario militar contra las disidencias
Desde el encuentro entre el presidente colombiano Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump el pasado 3 de febrero, las operaciones contra los principales jefes de grupos armados han experimentado una transformación significativa en el terreno. El jefe de Estado anunció que las autoridades avanzarían en la captura a corto plazo de cabecillas de organizaciones ilegales, marcando un punto de inflexión en la estrategia de seguridad.
Bombardeos selectivos y operaciones terrestres
El fin de semana, las Fuerzas Militares ejecutaron un bombardeo contra una zona campamentaria atribuida a alias Antonio Medina, cabecilla del grupo armado. La operación, iniciada en la noche del viernes, impactó al menos seis puntos utilizados por esa estructura según información preliminar. Con esta acción, ya son diecisiete bombardeos ordenados durante el gobierno del presidente Petro contra grupos armados, once de ellos dirigidos específicamente contra estructuras asociadas a 'Iván Mordisco'.
La presión militar también se extendió a Antioquia, donde tropas realizaron una operación contra la estructura 18 de las disidencias en zona rural de Ituango. El presidente Petro informó que siete integrantes del grupo murieron durante la acción, incluyendo alias Ramiro, señalado como cabecilla de esa organización. "He ordenado el bombardeo número 16 en mi gobierno, esta vez en Ituango, Antioquia. Hay siete personas que murieron. Se recogen armas. Ha muerto el cabecilla de la estructura, alias Ramiro", señaló el mandatario.
Cerco al círculo familiar del cabecilla
En paralelo a las operaciones militares, la Policía avanzó en otra línea de la ofensiva: el cerco al círculo familiar de Iván Mordisco. En Bogotá fue capturado José Manuel Vera Fernández, alias José, hermano del jefe disidente, quien se ocultaba en la localidad de Ciudad Bolívar tras evadir operativos desplegados en Cundinamarca y Tolima.
La detención fue realizada por la Dirección de Inteligencia Policial dentro del modelo del servicio de policía JESEP. Sobre él pesaba una orden de captura por:
- Homicidio agravado
- Secuestro
- Porte ilegal de armas de fuego
Las autoridades consideran que alias José era uno de los hombres de confianza del cabecilla y habría participado en la articulación de actividades de la organización en el centro del país. También es señalado de coordinar acciones violentas contra firmantes del acuerdo de paz y de servir como enlace entre integrantes de la estructura para la ejecución de homicidios selectivos.
Estrategia integral contra las disidencias
Las investigaciones indican que el detenido también habría estado vinculado a la administración de inmuebles en Cundinamarca que eran utilizados por integrantes del grupo para reuniones, planeación de actividades y resguardo de miembros de la organización. Esta captura se suma a otras detenciones recientes dentro del mismo núcleo familiar:
- Captura de alias La Jota el 7 de marzo
- Detención de alias Conejo dos días después
- Aprehensión de alias Mono Luis en agosto de 2025
Las autoridades sostienen que estas operaciones hacen parte de una estrategia integral orientada a afectar los enlaces que sostenían la operación de las disidencias en varias regiones del país. El enfoque combina acciones policiales contra el entorno familiar y logístico con operaciones militares directas contra las estructuras armadas, creando una presión multidimensional sobre la organización.
Minutos antes del pronunciamiento presidencial sobre la operación en Ituango, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, había señalado que el resultado tenía impacto en la dinámica criminal de la zona. De acuerdo con el funcionario, el cabecilla era señalado de dinamizar economías ilícitas y coordinar acciones armadas en el territorio, por lo que su neutralización representa un golpe significativo a las capacidades operativas del grupo.
