Doble crimen en Buenaventura acaba con la vida de joven promesa del fútbol
La violencia sicarial ha cobrado otra víctima con proyección deportiva en el puerto vallecaucano. Rubén Fernando Sinisterra Cáceres, futbolista de 27 años conocido como Fernandito entre sus cercanos, perdió la vida junto a José Luis Cortés Mina, de 22 años, durante un ataque armado ocurrido en la tarde del 19 de febrero.
El ataque en la comuna 6
Los hechos se registraron en el sector entre los barrios La Cima y El Bosque, perteneciente a la comuna 6 del distrito especial de Buenaventura. De acuerdo con las primeras investigaciones, un sicario llegó en un vehículo, descendió y procedió a disparar contra un grupo de jóvenes que se encontraba manipulando materiales de construcción en la vía pública.
La balacera dejó un saldo trágico:
- Rubén Fernando Sinisterra: futbolista, volante con el número 10, de 27 años. Fallecido.
- José Luis Cortés Mina: joven de 22 años. Fallecido.
- Jean Pierre Ramírez: joven de 24 años. Herido por disparo en una pierna.
Una promesa futbolística truncada
Rubén Sinisterra no era un deportista cualquiera. Había representado a la Selección Buenaventura y a la Selección Valle en diferentes torneos, destacándose por su talento en el mediocampo. Ferney Asprilla, director del Instituto de Deportes y Recreación (Índer) de Buenaventura, lo describió como "un líder dentro y fuera de la cancha" y "un futbolista de esos que uno se pregunta cómo no llegan al profesionalismo".
El joven, quien tenía pareja y una hija pequeña, había jugado su último partido apenas el domingo 15 de febrero, según testimonios de allegados que lamentan su pérdida. "Le decíamos Fernandito. Solía hacer muy buenas jugadas", comentó uno de ellos.
Las víctimas y la atención médica
Sinisterra y Ramírez fueron trasladados con heridas a la clínica Santa Sofía de Buenaventura, donde el futbolista falleció a pesar de los esfuerzos médicos. Las autoridades indican que tanto él como el joven herido en la pierna habrían sido alcanzados por balas perdidas durante el ataque dirigido inicialmente contra otro individuo.
La Policía de Buenaventura investiga los móviles del crimen en una zona caracterizada por la presencia de familias en condiciones vulnerables. El hecho ha conmocionado a la comunidad deportiva local, que ve cómo la violencia criminal sigue truncando talentos y vidas jóvenes en el puerto más importante del Pacífico colombiano.