Nuevos detalles judiciales sobre el crimen que conmocionó a Barranquilla
En el marco de las audiencias judiciales por el asesinato de las hermanas Sheridan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17 años, la Fiscalía General de la Nación presentó elementos cruciales que permiten reconstruir los hechos posteriores a la desaparición de las adolescentes. Este caso generó una profunda conmoción en Barranquilla y su área metropolitana, manteniéndose en el centro de la atención pública.
Las extorsiones y amenazas a la familia
Según la Fiscalía 4 Especializada, uno de los primeros indicios que alertó a los investigadores fueron las llamadas y mensajes que comenzó a recibir la madre de las menores. Desconocidos exigían dinero a cambio de supuestamente mantener con vida a las adolescentes. Los responsables llegaron a solicitar hasta 50 millones de pesos, cifra que posteriormente fue reducida en varias ocasiones mientras continuaban las amenazas contra la integridad familiar.
Durante la diligencia judicial, se conocieron intimidaciones que incluían mensajes violentos dirigidos directamente a la madre. "Usted verá si las quiere vivas o muertas… aliste el cajón", fue una de las frases que leyó el fiscal durante la exposición del caso, según lo citado por el medio Zona Cero.
Avances en la investigación y vínculos establecidos
Con el paso de los días, las labores investigativas y tecnológicas permitieron a las autoridades establecer posibles conexiones entre las víctimas y algunas de las personas actualmente señaladas en el proceso. Entre los mencionados se encuentran:
- Juan David Taboada Olivares, quien sería el novio de Sheridan
- Un adolescente de 17 años
- Otras personas que habrían participado en el crimen, incluyendo un hombre conocido con el alias de 'El Mono'
La investigación indica que Sheridan habría sido asesinada a bala por el menor de edad, quien incluso quedó grabado en un video cuando le disparaba en la cabeza. El ente acusador señaló que el menor le habría disparado en una primera ocasión y, pese a que la joven suplicó que no continuara, volvió a dispararle.
En el caso de Keyla Nicol, las pesquisas sugieren que presuntamente Juan David la sujetó por el cuello y le tapó la boca para llevarla hasta el patio del lugar, donde ya se encontraba el cuerpo de su hermana. Allí, según el testimonio de un testigo citado por la Fiscalía, la joven fue degollada.
Hallazgo de los cuerpos y contexto del crimen
Las investigaciones permitieron ubicar el lugar donde finalmente fueron hallados los cuerpos de las jóvenes el 28 de febrero, en una zona enmontada del barrio Maranatha, en el municipio de Malambo. Las víctimas habrían sido enterradas con el propósito de ocultar el crimen, según lo establecido por las autoridades.
En el desarrollo de las audiencias, el joven de 19 años fue imputado por los delitos de:
- Secuestro extorsivo
- Porte ilegal de armas
- Homicidio agravado
Cargos que no aceptó. Sin embargo, el representante del ente acusador solicitó al juez 19 Penal Municipal con funciones de control de garantías que se le imponga medida de aseguramiento en centro carcelario, al considerar que existen elementos que lo vincularían con los hechos y que representa un riesgo para la sociedad.
Motivos y circunstancias del asesinato
En entrevistas, la hermana mayor y la madre de las bachilleres también señalaron a uno de los ahora investigados. La madre relató que uno de ellos era novio de una de sus hijas y que tenían poco tiempo de relación. Aseguró que se conocieron por las redes sociales y que el pasado Martes de Carnaval (17 de febrero) ese joven se comunicó con las adolescentes alrededor de las 12 de la medianoche y las invitó a una fiesta en Rebolo.
Según las investigaciones de la Policía Nacional, en dicha fiesta una de las víctimas dejó su celular en una silla y otro asistente se percató de eso y lo revisó, confirmando que la menor estaba entregando información sobre uno de los jóvenes ahora capturados a una banda criminal enemiga. La Policía maneja la versión de una retaliación entre Los Pepes y Los Costeños, organizaciones que mantienen disputas por el control de actividades ilícitas en el área metropolitana.
No está completamente claro qué ocurrió en la fiesta, pero las autoridades consideran que el 18 de febrero las menores ya habían sido asesinadas y luego trasladadas a una fosa común. Los cuerpos fueron descubiertos por residentes del sector que no soportaban los malos olores en la zona y decidieron investigar su procedencia. El 2 de marzo, Medicina Legal las identificó positivamente mediante sus tatuajes.



