El viacrucis de Diana Ospina: negociada entre bandas y huida descalza en Bogotá
La liberación de la diseñadora Diana Ospina no fue producto de la casualidad ni únicamente de la presión policial; representó el desenlace de una auténtica "historia de terror" que incluyó el traspaso de la víctima entre dos organizaciones criminales. Nuevos y escalofriantes detalles revelados por el periodista Melquisedec Torres, de Caracol Radio, exponen la crudeza con la que operaron los delincuentes.
De un "paseo millonario" a un secuestro extorsivo
Según la investigación periodística, el secuestro mutó de un supuesto "paseo millonario" a un secuestro extorsivo debido a un grave error de cálculo por parte de los captores. El primer grupo, conformado por sujetos que contaron con la complicidad de dos taxistas, interceptó a Diana Ospina al llegar a su residencia. Tras insultarla y golpearla, la trasladaron hacia el sur y suroccidente de Bogotá en un recorrido que se extendió por tres horas.
Sin embargo, los secuestradores "leyeron mal" las cifras bancarias de la diseñadora y, creyendo que tenían en su poder a una mujer de inmensa fortuna, decidieron "negociarla" con un segundo grupo criminal, supuestamente más poderoso y experto en extorsiones. Este traspaso marcó un punto de inflexión en el cautiverio.
38 horas de tensión en una casa de barrio
Diana Ospina fue llevada a una vivienda común ubicada en un barrio de la ciudad, donde permaneció bajo custodia de dos hombres que respondían a las órdenes de un tercero durante aproximadamente 38 horas. Aunque en este lugar no se registraron maltratos físicos directos, la tensión psicológica fue constante y agobiante, mientras los delincuentes intentaban, sin éxito alguno, extraer la suma de dinero que erróneamente habían imaginado.
El artículo continúa desarrollando los pormenores de este encierro, destacando la desesperación de la víctima y la frialdad de sus captores. Al verse acorralados por la intensa presión mediática y el masivo despliegue de las autoridades, los secuestradores tomaron la decisión de deshacerse de ella de manera abrupta.
La desgarradora huida descalza hacia Bogotá
Los criminales trasladaron a Diana Ospina a la vía que conduce a Choachí, cerca del santuario de Guadalupe, y la abandonaron a su suerte en la oscuridad de la noche del lunes. El relato proporcionado por Melquisedec Torres resulta verdaderamente desgarrador: la diseñadora tuvo que correr durante media hora en dirección a Bogotá, bajo la lluvia y completamente descalza.
Pese a que imploró ayuda a varios vehículos que transitaban por la zona, nadie se detuvo a socorrerla, posiblemente debido al temor que genera la oscuridad característica de ese sector. Finalmente, un hombre bondadoso la auxilió cerca de la avenida Circunvalar y la condujo hasta un CAI, donde recibió la atención inicial.
Recuperación y próximos pasos legales
El periodista, quien acompañó personalmente a la familia durante el emotivo reencuentro, confirmó que la diseñadora llegó en un estado de salud mental y físico relativamente bueno, a pesar del trauma vivido. En la jornada de hoy, Diana Ospina será valorada por Medicina Legal y entregará su declaración oficial, un testimonio crucial para ayudar a las autoridades a capturar a las dos bandas criminales implicadas en este atroz hecho.
Este caso ha conmocionado a la ciudadanía y pone en evidencia la complejidad y peligrosidad de las redes delictivas que operan en la capital. La valentía de la víctima y el trabajo periodístico han sido fundamentales para develar los entresijos de este secuestro.