Crimen de hermanas Hernández en Malambo: Fiscalía avanza con pruebas tecnológicas y extorsiones
Las autoridades judiciales continúan recopilando evidencias para esclarecer el asesinato de las hermanas Sheridan Sofía y Keyla Nicol Hernández Noriega, un caso que ha generado profunda conmoción en el departamento del Atlántico. A partir de reportes oficiales de la Fiscalía, rastreos tecnológicos avanzados, testimonios clave y material audiovisual, los investigadores han comenzado a reconstruir meticulosamente una línea de tiempo que explica parte de lo ocurrido antes y después del doble crimen en el municipio de Malambo.
Análisis forense y diferencias en los cuerpos
Uno de los aspectos que analizan minuciosamente los investigadores es el estado en que fueron encontrados los cuerpos de las adolescentes. De acuerdo con los primeros análisis forenses, una de las víctimas presentaba un mayor grado de descomposición, lo que ha llevado a considerar seriamente la posibilidad de que las muertes no hayan ocurrido simultáneamente. Este punto crucial será confirmado definitivamente con los resultados oficiales de Medicina Legal, que se esperan en los próximos días.
Reconstrucción de los hechos iniciales
La reconstrucción de los hechos comienza cuando Sheridan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita, en Barranquilla. Según las primeras indagaciones de las autoridades, las adolescentes se dirigieron específicamente hacia el municipio de Malambo para encontrarse con conocidos.
Ese día coincidía con las celebraciones del Carnaval, por lo que inicialmente la salida no generó mayores alarmas dentro del entorno familiar cercano. Sin embargo, el paso de las horas sin tener noticias concretas de las jóvenes comenzó a despertar una preocupación creciente entre sus allegados y familiares directos.
Hipótesis sobre el momento del crimen
Las autoridades manejan actualmente varias hipótesis sólidas sobre el momento exacto en que ocurrió el crimen. Según explicó detalladamente el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el general Miguel Camelo, las primeras inferencias investigativas apuntan a que las adolescentes habrían sido asesinadas durante la madrugada posterior a su salida del hogar.
No obstante, esta versión sigue siendo analizada rigurosamente por los investigadores especializados. La diferencia notable en el estado de conservación de los cuerpos mantiene abierta la posibilidad real de que los hechos hayan ocurrido en momentos distintos, un aspecto fundamental que deberá aclarar completamente el dictamen forense oficial.
Extorsiones a la familia
Mientras la familia buscaba desesperadamente información sobre el paradero de las jóvenes, la madre comenzó a recibir mensajes y llamadas de carácter claramente extorsivo. Según reveló la Fiscalía 4 Especializada en audiencias judiciales, en esas comunicaciones los responsables exigían inicialmente 50 millones de pesos a cambio de supuestamente liberar a las adolescentes.
Con el paso de las horas críticas, la cifra solicitada fue disminuyendo de manera progresiva y sospechosa hasta llegar finalmente a 10 millones de pesos. Durante una audiencia judicial reciente, el fiscal del caso leyó algunos de los textos específicos enviados a la madre, los cuales hoy constituyen parte fundamental del material probatorio del proceso investigativo.
Rastreo tecnológico del Gaula
En medio de la investigación avanzada, el Gaula de la Policía inició inmediatamente el rastreo especializado del número telefónico utilizado para realizar las extorsiones. Gracias a herramientas tecnológicas de última generación para ubicar dispositivos móviles vinculados con delitos graves, los investigadores lograron determinar con precisión la ubicación geográfica del teléfono utilizado por los extorsionadores.
Se espera que próximamente se conozcan más detalles reveladores de la investigación, incluyendo posibles detenciones y la presentación formal de cargos contra los responsables de este crimen que ha conmocionado a toda la región del Atlántico.



