ADN de colilla de cigarrillo resuelve crimen de 1982 en California tras 44 años
Colilla de cigarrillo resuelve crimen de 1982 tras 44 años

Colilla de cigarrillo con ADN resuelve crimen de 1982 tras 44 años de investigación

Una colilla de cigarrillo desechada se convirtió en la prueba definitiva que resolvió uno de los casos criminales más antiguos de California, cerrando una investigación de 44 años sobre el asesinato de una adolescente. La Fiscalía del Condado de Sonoma confirmó que James Unick fue identificado como responsable del homicidio de Sarah Geer, ocurrido en 1982 cuando la víctima tenía apenas 13 años.

Un caso que permaneció frío durante décadas

Sarah Geer fue vista por última vez la noche del 23 de mayo de 1982 cuando salía de la casa de una amiga en Cloverdale, California. Al día siguiente, un bombero encontró su cuerpo en una zona apartada cerca de un edificio de apartamentos. La autopsia determinó que había sido violada y estrangulada, pero las limitadas técnicas forenses de la época impidieron identificar al culpable.

El primer avance significativo llegó en 2003, cuando investigadores desarrollaron un perfil genético a partir de evidencia recolectada. Sin embargo, este perfil no coincidía con ninguna persona en las bases de datos disponibles, por lo que el caso volvió a estancarse durante casi dos décadas más.

La genealogía genética como herramienta clave

En 2021, el Departamento de Policía de Cloverdale reabrió la investigación con ayuda del FBI y una firma privada especializada. Utilizando genealogía genética, una técnica que combina análisis de ADN con reconstrucción de árboles familiares, los investigadores identificaron que la fuente del ADN pertenecía a uno de cuatro hermanos.

El procedimiento incluyó:

  • Comparar muestras genéticas con bases de datos públicas
  • Identificar posibles familiares biológicos
  • Reconstruir árboles genealógicos para encontrar sospechosos

Tras reducir la lista a los hermanos Unick, el FBI vigiló a James y recolectó un cigarrillo que había estado fumando. El análisis confirmó que el ADN de la colilla coincidía perfectamente con el perfil de 2003 y con otras muestras de la ropa de la víctima.

El juicio y la condena histórica

James Unick fue arrestado en julio de 2024 en Willows, California. Durante el juicio, que duró un mes, el acusado cambió su versión inicial de no conocer a Sarah. Testificó que la adolescente le habría propuesto tener relaciones sexuales mientras él jugaba videojuegos, y sugirió que otra persona la habría asesinado más tarde esa noche.

El jurado desestimó esta versión tras escuchar testimonios de amigos de la víctima y, después de solo dos horas de deliberación, declaró a Unick culpable de asesinato el 13 de febrero, fecha en que Sarah habría cumplido 57 años.

La fiscal de distrito Carla Rodríguez declaró: "Este veredicto es testimonio de todos los que nunca dejaron de buscar al asesino de Sarah. Aunque 44 años es demasiado tiempo para esperar, finalmente se ha hecho justicia".

Una sentencia sin posibilidad de libertad

Tras determinar que Unick cometió una circunstancia especial relacionada con agresión sexual durante el asesinato, el jurado estableció que enfrentará cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La audiencia de sentencia está programada para el 23 de abril, marcando el final de uno de los casos más antiguos llevados ante un jurado en el Condado de Sonoma.

Este caso se une a otros resueltos mediante genealogía genética, incluyendo el del "Golden State Killer" en 2018, demostrando cómo la tecnología forense moderna puede aportar justicia incluso décadas después de los crímenes.