Chef del Bronx revela precio de platos con carne humana y tráfico de órganos en Bogotá
Chef del Bronx: precio de platos con carne humana y tráfico de órganos

Testimonio estremecedor revela negocios macabros en el antiguo Bronx de Bogotá

El escalofriante relato de Óscar Rosas, conocido como el 'Chef del diablo', ha vuelto a poner sobre la mesa los horrores que se vivían en el antiguo Bronx de Bogotá, donde asegura que fue obligado a cocinar carne humana para una organización criminal.

Un restaurante clandestino con clientes internacionales

En entrevista con el podcast 'Conducta delictiva', Rosas describió cómo operaba lo que él denomina "un restaurante de caníbales" dentro de las instalaciones controladas por la banda criminal 'Los Sayayines'. Según su testimonio, este establecimiento clandestino atendía a clientes específicos, incluyendo extranjeros de origen japonés y tailandés vinculados a la estructura delictiva.

"Venía mucho japonés y tailandés. Valía un millón de pesos el plato de 250 gramos de carne", reveló Rosas, destacando los exorbitantes precios que alcanzaban estas preparaciones macabras dentro de la economía ilegal del Bronx.

Detalles escalofriantes de las preparaciones

El exchef detalló que todas las preparaciones consistían exclusivamente en carne marinada, sin acompañamientos tradicionales como papa o habichuela. "El objetivo de la carne no era el emplatado, sino el espíritu que lo protegía a usted. No respetaban la muerte", explicó con crudeza.

Las operaciones se realizaban en condiciones extremas dentro de un túnel subterráneo descrito como una antigua cañería, donde apenas cabía una mesa de trabajo. Bajo amenazas constantes, Rosas debía preparar los alimentos mezclando restos humanos con otros ingredientes para ocultar su verdadero origen.

La imposibilidad de negarse

El testimonio deja claro que rechazar las órdenes no era una opción viable. En una ocasión, tras intentar negarse a preparar estos platos, Rosas fue amenazado directamente: debía cocinar y probar la comida o enfrentaría la muerte. Esta revelación fue compartida también en entrevista con 'Los Informantes' de Caracol Televisión.

Tráfico de órganos: otro negocio oscuro

Además del macabro restaurante, Rosas aseguró haber presenciado operaciones de tráfico de órganos dentro de la misma estructura criminal. Según su relato, esta actividad se desarrollaba paralelamente a otros delitos y estaba dirigida a clientes específicos, evidenciando el alto nivel de organización alcanzado por estas redes.

"El tráfico de órganos era una realidad dentro de ese entorno", insistió Rosas, aunque no proporcionó detalles técnicos sobre los procedimientos. Esta práctica se sumaba a otras dinámicas criminales que, durante años, fueron consideradas rumores hasta la intervención oficial de las autoridades en 2016.

El Bronx como epicentro criminal

El testimonio refuerza la imagen del antiguo Bronx como un epicentro de múltiples economías ilegales, donde la violencia, la explotación y el control territorial permitieron el desarrollo de actividades clandestinas de extrema gravedad. La zona funcionaba como un enclave donde diversas prácticas ilícitas coexistían bajo el dominio absoluto de grupos criminales.

Una nueva vida después del horror

Actualmente, Óscar Rosas asegura haber recompuesto su vida y trabaja en procesos de rehabilitación para personas con adicciones. Su historia continúa generando impacto no solo por la dimensión de los hechos que describe, sino por lo que revela sobre uno de los capítulos más oscuros en la historia reciente de Bogotá.

Este testimonio sirve como un recordatorio escalofriante de las profundidades a las que puede llegar el crimen organizado cuando opera con impunidad, y de la importancia de continuar trabajando para prevenir que estos horrores se repitan en la capital colombiana.