Santander lidera estrategia integral contra enfermedades transmitidas por vectores
Santander combate enfermedades por vectores con estrategia integral

Santander fortalece la lucha contra enfermedades transmitidas por vectores

En Colombia, las enfermedades transmitidas por vectores (ETV) representan una problemática de salud pública persistente y con un panorama futuro preocupante. Insectos como zancudos, pitos y el conocido "mosquito pólvora" continúan afectando a miles de familias anualmente. El Aedes aegypti es el principal vector urbano del dengue, zika y chikungunya, mientras que Rhodnius prolixus y Triatoma dimidiata transmiten la enfermedad de Chagas, y los flebótomos del género Lutzomyia están asociados a la leishmaniasis en zonas tropicales.

Un nuevo enfoque para el control vectorial

Frente a esta realidad, Santander ha decidido transformar su estrategia de acción. Bajo el liderazgo de la Gobernación de Santander y el Programa de Enfermedades Transmisibles por Vectores de la Secretaría de Salud Departamental, y con el acompañamiento científico del Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales (CINTROP) de la Universidad Industrial de Santander (UIS), se ha desarrollado una apuesta diferente: el fortalecimiento de capacidades para el control integral de las ETV y zoonosis en todo el territorio santandereano.

El propósito es ambicioso pero claro: disminuir de manera real la presencia de vectores y reducir el riesgo de transmisión, fortaleciendo las capacidades locales para actuar con autonomía. No se trata de una campaña más, sino de una estrategia integral que involucra al Laboratorio de Control de Vectores, funcionarios municipales, profesionales de la salud, líderes comunitarios y ciudadanos en terreno.

Ciencia aplicada al territorio santandereano

El proyecto impulsa la transferencia de tecnología desde la universidad hacia la sociedad. Desde el CINTROP-UIS se han desarrollado tecnologías propias como:

  • Trampas de uso doméstico para capturar y eliminar Ae. aegypti y flebótomos
  • Diseño de repelentes naturales basados en compuestos de origen biológico
  • Herramientas sencillas de vigilancia que facilitan el monitoreo técnico

Estas son soluciones nacidas en Santander, diseñadas específicamente para las condiciones reales de viviendas y climas locales. Además, el programa mantiene un ojo en innovaciones globales como la bacteria Wolbachia -que en varios países ha reducido la transmisión del dengue- y sistemas de edición genética basados en CRISPR, aunque estas tecnologías aún se encuentran en fases de evaluación bioética y regulatoria.

La comunidad como protagonista del cambio

Uno de los aprendizajes más profundos de este proceso es que la comunidad no puede seguir siendo espectadora, sino protagonista del cambio. En Santander, se está trabajando estratégicamente con:

  • Juntas de acción comunal
  • Grupos juveniles y asociaciones rurales
  • Comités ambientales escolares
  • Administradores de condominios y establecimientos comerciales
  • Personal de mantenimiento de empresas

Todos estos actores están siendo entrenados con formación técnica y empoderados para integrar acciones preventivas en sus labores diarias, transformando la prevención de una respuesta temporal a una rutina constante.

Fortalecimiento de la atención clínica

Además de las acciones comunitarias y de control vectorial, en Santander se está fortaleciendo decididamente la capacidad del personal de salud. Médicos, enfermeros y equipos asistenciales participan en procesos de capacitación y actualización clínica orientados a mejorar la atención de pacientes con dengue y otras ETV.

Estas jornadas de formación se complementan con la revisión sistemática de casos de mortalidad en las unidades de análisis departamentales, permitiendo identificar lecciones aprendidas y reforzar la aplicación de guías clínicas vigentes. El objetivo es mejorar la oportunidad de las decisiones médicas y garantizar que cada paciente reciba la atención adecuada en el momento oportuno.

Resultados tangibles y proyecciones futuras

El programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores en Santander ha experimentado un proceso significativo de consolidación. Actualmente, 21 municipios cuentan con certificación otorgada por la Organización Panamericana de la Salud por la interrupción de la transmisión vectorial de la enfermedad de Chagas.

Durante 2025, las acciones permitieron realizar más de 100.000 visitas en hogares, instituciones educativas y centros de salud. Para 2026, se proyecta la llegada de insumos destinados a la educación comunitaria, entrega de repelentes e instalación de cerca de 20.000 toldillos en poblaciones vulnerables.

Estas medidas se complementan con intervenciones de control químico mediante el uso de larvicidas y adulticidas en zonas priorizadas, así como la adquisición de equipos de aplicación y maquinaria pesada para la atención de contingencias y brotes.

Un modelo replicable para Colombia

El futuro del control vectorial será, sin duda, biotecnológico, pero también profundamente humano. En Santander, la articulación entre academia, instituciones y comunidad está sentando las bases de un nuevo modelo de salud pública que demuestra que la prevención no solo se mide en datos, sino también en conciencia, colaboración y compromiso ciudadano.

Este enfoque integral -que combina ciencia con territorio, política pública con participación y educación con propósito- representa una hoja de ruta valiosa para otros departamentos del país que enfrentan desafíos similares con las enfermedades transmitidas por vectores.