Violencia en paraíso turístico: asesinato de presunto capo sacude playas exclusivas de Cartagena
Lo que comenzó como una tarde de descanso en las exclusivas playas de Tierra Bomba, frente a Cartagena, terminó convertido en una escena criminal que ha generado versiones contradictorias entre testigos y autoridades. A las 3:30 de la tarde del sábado, detonaciones de arma de fuego rompieron la calma en Punta Arena, dejando un hombre de aproximadamente 40 años sin vida y múltiples interrogantes sobre la seguridad en esta zona insular.
Dos versiones en conflicto: sicariato versus riña
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación maneja actualmente dos hipótesis radicalmente diferentes sobre lo ocurrido. Por un lado, numerosos testigos -incluyendo bañistas y trabajadores del sector- reportaron la llegada de una lancha rápida desde la cual descendieron hombres armados que, sin mediar palabra, ubicaron a su víctima y abrieron fuego antes de escapar velozmente por el mar Caribe.
"De confirmarse esta versión de los testigos, estaríamos ante un caso de sicariato premeditado y no ante una riña espontánea", explicó una fuente cercana a la investigación que pidió reserva de su identidad.
Sin embargo, el General Gelver Peña, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, ofreció inicialmente una versión diferente: "Se presenta un homicidio en el marco de una riña producto de la ingesta irresponsable de bebidas embriagantes. Entre 20 y 30 personas departían consumiendo cerveza y whisky cuando un individuo del mismo grupo desenfundó un arma".
Interrogantes sin respuesta y ausencia de capturas
La contradicción entre ambas versiones ha generado múltiples preguntas que las autoridades aún no pueden responder:
- ¿Si fue realmente una riña entre conocidos, por qué no se han realizado capturas de los presuntos responsables?
- ¿Cómo lograron escapar los asesinos de una isla que supuestamente cuenta con vigilancia permanente de la Armada Nacional?
- ¿Quiénes conformaban el grupo de aproximadamente 30 personas que compartían con la víctima y por qué nadie ha sido retenido para declaraciones?
- ¿Cómo ingresó un arma de fuego a una zona de alta afluencia turística bajo vigilancia de cuerpos de seguridad?
La víctima, cuya identidad permanece bajo reserva mientras Medicina Legal avanza en los exámenes de dactiloscopia, habría sido identificada por fuentes de inteligencia como un capo del narcotráfico, lo que reforzaría la hipótesis del ajuste de cuentas entre bandas criminales.
Despliegue de seguridad y antecedentes preocupantes
Tras las detonaciones, el despliegue de seguridad fue inmediato pero hasta ahora infructuoso. Unidades de Guardacostas de la Armada Nacional activaron un plan candado en el canal del Dique y las bahías internas de Cartagena, mientras uniformados de la Policía Metropolitana acordonaron la zona de playa ante la mirada atónita de turistas nacionales y extranjeros.
Este incidente revive preocupantes antecedentes de seguridad en las zonas insulares de Cartagena, donde en mayo de 2022 fue asesinado el fiscal paraguayo Marcelo Pecci, precisamente a manos de sicarios que llegaron en moto acuática hasta las playas del Hotel Decamerón en la isla de Barú.
Tierrabomba, y específicamente Punta Arena, se había consolidado como refugio de lujo para quienes buscaban escapar del asedio de vendedores en playas continentales, pero este hecho plantea serios interrogantes sobre los controles de acceso marítimo y la vigilancia en clubes de playa exclusivos.
Contexto de violencia en aumento
El crimen ocurre en un contexto donde Cartagena registra ya 67 homicidios en lo que va del año 2026, de los cuales 41 habrían sido cometidos por sicarios a sueldo según estadísticas oficiales. Esta cifra refleja una escalada de violencia que preocupa tanto a autoridades como a operadores turísticos en la principal ciudad turística del Caribe colombiano.
Mientras los establecimientos de Punta Arena intentan retornar a la normalidad, la Fiscalía General de la Nación recolecta testimonios de meseros, lancheros y trabajadores del sector para determinar si el alcohol fue realmente el detonante de esta tragedia o simplemente una cortina de humo para encubrir otro ajuste de cuentas entre narcotraficantes en el Caribe colombiano.
Las investigaciones continúan sin capturas y con más preguntas que respuestas, en un caso que ha expuesto las vulnerabilidades de seguridad incluso en las zonas más exclusivas y supuestamente mejor custodiadas del litoral cartagenero.



