La crisis humanitaria que rodea a las comunidades Emberá asentadas en Bogotá sumó este lunes un nuevo episodio de tensión y preocupación institucional. Esta vez fueron las propias autoridades indígenas de la Confederación Nacional de los Pueblos de la Gran Nación Emberá de Colombia (CONNPEC) las que hicieron un pronunciamiento público en el que reconocieron graves vulneraciones de derechos contra niños, niñas, adolescentes y mujeres de su pueblo en la capital del país.
El documento, respaldado por 1.948 autoridades indígenas, marca un hecho poco común en medio de los constantes enfrentamientos, bloqueos y disputas alrededor de los procesos de atención, retorno y reubicación de esta población.
Rechazo a la explotación de menores
En el pronunciamiento, las autoridades Emberá rechazaron lo que calificaron como “prácticas de violencia, explotación, utilización de menores, mendicidad, negligencia y aprovechamiento de las necesidades de nuestras familias”, y advirtieron sobre la existencia de liderazgos negativos que, según indicaron, estarían promoviendo dinámicas de instrumentalización de menores de edad en Bogotá.
De acuerdo con la declaración, algunos voceros habrían incentivado el uso de niños y niñas en actividades de mendicidad, protestas y bloqueos, situaciones que, según recalcaron, “no representan el mandato legítimo de nuestras autoridades tradicionales”.
Violencia de género y justicia
La declaración también hace énfasis en la situación de las mujeres Emberá y en los casos de violencia basada en género reportados en la ciudad. Las autoridades indígenas aseguraron que este tipo de hechos “no hacen parte de nuestra cultura ni de nuestras prácticas ancestrales”, y señalaron que representan una ruptura de los principios de respeto y armonía colectiva de su pueblo.
En ese sentido, anunciaron el fortalecimiento de acciones de prevención, protección y acceso a la justicia para mujeres, niñas y adolescentes Emberá víctimas de violencia en Bogotá.
Uno de los puntos más delicados del pronunciamiento tiene relación con la Jurisdicción Especial Indígena. Las autoridades señalaron que esta no puede utilizarse para justificar o encubrir hechos de violencia contra menores de edad y mujeres, y sostuvieron que los delitos que afecten derechos fundamentales deben ser atendidos por la jurisdicción ordinaria.
Alerta sobre trata de personas
Además, alertaron sobre posibles prácticas de trata de personas relacionadas con los procesos de traslado de familias indígenas hacia Bogotá. Según expresaron, existirían dinámicas en las que se estaría aprovechando la necesidad de las comunidades para promover desplazamientos bajo falsas expectativas de ayudas humanitarias, beneficios institucionales o nuevos procesos de retorno.
Las autoridades Emberá también pidieron a la Unidad para las Víctimas y al Ministerio Público evitar actuaciones que, según dijeron, puedan terminar alimentando “prácticas perversas” alrededor de los derechos de las víctimas del conflicto.
Respuesta de la Alcaldía de Bogotá
El pronunciamiento fue recibido por la Alcaldía Mayor de Bogotá como un respaldo a las denuncias que el Distrito viene realizando desde hace más de un año sobre la situación de esta población en la ciudad.
La Administración Distrital aseguró que desde 2024 ha presentado más de 20 denuncias ante la Fiscalía General de la Nación por presuntos hechos de violencia, instrumentalización de menores y otras vulneraciones de derechos detectadas durante la atención institucional a las comunidades Emberá asentadas en la capital.
Según el Distrito, el reconocimiento público de estas problemáticas por parte de las autoridades tradicionales podría facilitar un trabajo conjunto para avanzar en la protección y restablecimiento de derechos de esta población, especialmente de niños y niñas, quienes representan cerca de la mitad de la comunidad Emberá que actualmente permanece en Bogotá.
La Alcaldía insistió además en que los procesos de retorno y reubicación deben realizarse bajo condiciones de seguridad, dignidad y voluntad libre e informada de las comunidades, y no convertirse en escenarios de presión o beneficio particular.
Llamado a evitar la estigmatización
Pese a la gravedad de las denuncias, tanto las autoridades indígenas como el Distrito hicieron un llamado a evitar la estigmatización contra el pueblo Emberá y reiteraron la necesidad de mantener una articulación entre las autoridades tradicionales y las entidades nacionales para enfrentar la crisis humanitaria que atraviesan cientos de familias indígenas en Bogotá.



