Con el asesinato de Jesús David Duarte Cogollo, de 22 años, ocurrido en una calle del sector La Primavera, en el barrio Nelson Mandela de Cartagena, ya son 15 las personas asesinadas en la ciudad en lo que va del mes de mayo. De estas, 11 fueron bajo la modalidad del sicariato, según informaron las autoridades.
Jesús David, conocido con el alias de ‘el Chucha’, fue ultimado por sicarios que se desplazaban en moto, aproximadamente a las 7:30 de la noche del miércoles 20 de mayo. En ese instante, la víctima transitaba solo y despreocupado por la vía pública. Testigos presenciales relataron a las autoridades que dos sujetos se le acercaron y que el que iba como parrillero extrajo un arma de fuego y le disparó a quemarropa, sin pronunciar palabra alguna. El cuerpo de Duarte se desplomó sobre el pavimento y su muerte fue casi inmediata.
La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó en su reporte oficial que al hoy occiso le figuraban en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) 12 anotaciones judiciales como indiciado por los delitos de porte ilegal de armas de fuego, hurto, tráfico de estupefacientes y daño en bien ajeno. Debido a estos antecedentes, la principal hipótesis que maneja la Policía sobre el crimen es un ajuste de cuentas o una retaliación por hechos relacionados con dichos delitos. Las investigaciones apenas comienzan y por ahora no se han establecido móviles ni hay personas capturadas.
El homicidio de Jesús Duarte se produjo en el sector La Primavera, en el barrio Nelson Mandela, en Cartagena. Aunque en las redes sociales circulan comentarios negativos y críticas por los diferentes señalamientos hacia ‘el Chucha’, su familia se encuentra desconsolada y lamenta la trágica suerte del joven. En medio del dolor, una allegada a la víctima escribió en redes sociales: “Tu ausencia dejó un silencio que nunca se llena. Aunque ya no estés aquí, siempre vivirás en nuestros recuerdos. Duele aceptar que te fuiste tan pronto. El cielo ganó un ángel y nosotros perdimos una parte del corazón. Fuiste amor, compañía y luz… ahora eres un recuerdo imposible de olvidar”.
Esta situación refleja una realidad cotidiana: cuando ocurre un hecho violento y una persona pierde la vida, sus familiares sufren la despedida, mientras que una parte de la ciudadanía manifiesta que lo ocurrido es el resultado de una serie de acciones y decisiones erróneas que el hoy occiso tomó sin pensar en el dolor que causaría a sus seres queridos. Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y dar con los responsables.



