Carnaval de Barranquilla: Alegría y violencia en un mismo día
El Sábado de Carnaval en Barranquilla, celebrado el 16 de febrero de 2026, se desarrolló entre la tradicional alegría de los desfiles y graves incidentes que generaron alarma en materia de seguridad. Mientras miles de personas disfrutaban de la Batalla de Flores, videos en redes sociales mostraron a internos de la Cárcel Modelo grabando el evento con celulares de alta gama, un hecho que viola estrictas prohibiciones penitenciarias.
Videos desde la cárcel: Un fallo de seguridad estructural
Las imágenes, difundidas ampliamente, evidencian a varios reclusos ubicados en zonas visibles del centro penitenciario, utilizando dispositivos móviles de última generación para registrar el paso de carrozas y comparsas. Este suceso resulta especialmente preocupante, dado que en las cárceles colombianas está terminantemente prohibido el ingreso y uso de teléfonos celulares, debido al riesgo de que sean empleados para coordinar actividades delictivas desde el interior.
El caso ha reavivado el debate sobre los controles de seguridad en los centros de reclusión, los procedimientos de requisa y la posible complicidad interna que facilitaría la entrada de esta tecnología. Para muchos ciudadanos, esta situación refleja una falla estructural en los sistemas de vigilancia, en momentos en que Barranquilla enfrenta un complejo panorama de orden público.
Masacre en Las Américas: La violencia no da tregua
De manera simultánea, la celebración del Carnaval se vio empañada por una masacre en el barrio Las Américas, al suroccidente de la ciudad. La ONG Indepaz informó que este hecho se convirtió en la masacre número 16 registrada en Colombia en 2026, una cifra que subraya la persistencia de la violencia armada en diversas regiones del país.
Según la Policía Metropolitana de Barranquilla, los hechos ocurrieron hacia las 4:20 de la tarde, cuando tres hombres se encontraban consumiendo licor dentro de una vivienda ubicada en la calle 53 con carrera 3A. En ese momento, un hombre descendió de un vehículo Kia Picanto y abrió fuego contra los presentes.
Las víctimas fueron identificadas como César Andrés Moya Meza (35 años), John Jairo Manzur Rodríguez (47 años) y Luis Gabriel Solano Villa (50 años). Trasladados de urgencia a la Clínica San Ignacio, fallecieron a causa de las heridas. Según versiones de allegados a las autoridades, los tres hombres se dedicaban a labores de albañilería, construcción y oficios varios.
Contexto de alerta y presencia criminal
Indepaz recordó que la Defensoría del Pueblo había emitido previamente la Alerta Temprana 013/25, en la que se incluye al municipio de Barranquilla con un llamado a acción prioritaria. En el documento se advierte que la imposición de normas y formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados representa un riesgo constante de vulneración de derechos.
La organización también señaló la presencia de estructuras criminales como el EGC/Clan del Golfo, Los Pepes, Nuevos Rastrojos, Los Costeños, Bloque Central Renacer, Los Papalópez, Los Vega y otras bandas locales que disputan el control territorial en distintos sectores de la ciudad. Las autoridades indicaron que la zona de la masacre es de injerencia de la banda 'Los Pepes', presuntamente bajo el mando de alias 'El Nene', y no se descarta que el crimen esté relacionado con disputas entre estructuras criminales.
Reflexión final: Alegría versus realidad
Estos dos hechos, ocurridos en medio de una de las fiestas más importantes del país, reflejan una preocupante realidad: mientras el Carnaval proyecta una imagen de cultura, tradición y alegría, persisten graves problemas de seguridad, tanto dentro de los centros penitenciarios como en las calles de Barranquilla. La ciudadanía exige respuestas claras y acciones contundentes por parte de las autoridades para abordar estas fallas estructurales que amenazan la convivencia y el orden público en la ciudad.



